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Etiqueta: Amazonía

Desde El Corazón De La Amazonía No. 10

X. MANTA-MANAOS en Ecuador

El mes de julio del año 2011 el Presidente de Ecuador Rafael Correa inauguró la fase fluvial del eje multimodal Manta-Manaos, correspondiente a la “Hidrovía del Napo (IIRSA)”, Puerto Providencia- Nuevo Rocafuerte. “La más complicada de todo el Proyecto”. “Consiste en demostrar que la ruta es navegable, que el sueño es posible… Comenzamos por la parte más difícil”. “Para el año 2014 se prevé que estará funcionando al 100%”. Entre otras muchas lindezas que se dijeron.

Técnicamente, lo que faltaría solucionar son los llamados “malos pasos”. Partes del río Napo donde no hay suficiente profundidad y las grandes “chatas” y barcazas no pueden pasar por los numerosos vados de arena donde quedarían varadas. Se tendría sencillamente que dragar el cauce para hacer navegable esta “autopista líquida”. La hidrovía del Napo requiere dragados en 5 puestos críticos del caudal, balizado en 25 puntos, encauzamiento y obras de mantenimiento permanentes; lo que provocaría, a parte de l02.000.000 de dólares a invertir en 3 años, un desastre ambiental  sin precedentes en el ecosistema fluvial, entorno boscoso y población ancestral que nadie valora, para ganar un tiempo de l2 horas de recorrido hasta la frontera con Perú. Para su dragado se tendrían que movilizar 85.000.000 de metros cúbicos de arena que habría que depositarlos en sus orillas habitadas por las comunidades kichwas. Es una de las soluciones técnicas fuera de tono desde el punto de vista de los derechos humanos y ambientales, pero que se está realizando pese a quien pese para que transiten sin trabas los recursos naturales sudamericanos metidos en miles de barcazas. La solución técnica-económica traba perfectamente.

La solución comercial no se queda atrás: la recorrerán gabarras y barcos de carga de todo tipo y tamaño, chicos y grandes, repletos de contenedores y mercancías en ambas direcciones.   Embarcaciones de pasajeros, canoas de carga y rápidos de alta velocidad las 24 horas del día y de la noche. En el concepto comercial del eje Manta-Manaos, como alternativa económica al Canal de Panamá, el número de embarcaciones y la mercancía deben ser equivalentes y proyectarse con total fatalidad y exactitud monetaria para que el proyecto tenga rentabilidad financiera y ventaja en tiempos y velocidad sobre el Canal, tal como está planificado. Todo lo demás se invisiviliza. “En tres años todo estará listo” (Lima, 2013).

La conservación del río Napo en su trayecto desde Providencia a Nuevo Rocafuerte y su protección es obligación del estado ecuatoriano, gobiernos autónomos, autoridades y población. Además pertenece al patrimonio de la humanidad por los servicios ambientales que genera. La factibilidad de este proyecto es aberrante y discutido por los impactos que causaría en el sistema fluvial del Napo, convirtiéndose en un nuevo frente de presión para zonas de alta  biodiversidad endémica y para los derechos humanos de las comunidades que habitan en la región ecuatoriana y peruana. Naturalmente es una zona de frágil ecología que paradógicamente presenta los más altos índices de pobreza nacionales, a pesar de haber disfrutado del boom petrolero más próspero y antiguo. En ella está la mayor concentración de pueblos ancestrales: kichwa, wawrani, siona, secoya, cofán, shwar y de pueblos no contactados Tagaeri-Taromenani.

El Puerto de Providencia y las carreteras-nodriza del proyecto que vienen desde el Coca limitan con el Parque Nacional Yasuní y la Reserva Biológica de Limóncocha y pasa a unos pocos Kms. de la Reserva Faunística del Cuyabeno, zonas de mayor biodiversidad de la amazonia y del mundo y declarados patrimonios intangibles. Quienes sueñan con un paraíso en la selva, la puesta en marcha del proyecto Manta-Manaos, tramo Ecuador, Rio Napo, Providencia-Nuevo Rocafuerte resulta increíblemente insensato y un atentado contra el sentido común, excepto contra el “sentido económico” de sus patrocinadores. Sueño que se vuelve pesadilla: El agua apestará a combustible y aceites  quemados de máquinas, aguas podridas sin oxígeno y sin peces. Agua prohibida para colmar la sed, zambullirse y bañarse libremente en ellas. Aguas que enferman y matan la fauna, la flora y a los hombres. Agua que en lugar de peces de colores nos ofrecerá manchas y natas aceitosas, basuras y desechos que se generan sin control  en los puertos y embarcaciones, mecánicas,  cantinas,  bares y prostíbulos que se irán multiplicando a lo largo de la ribera del río para satisfacer a motoristas, trabajadores y viajeros que van y vienen de todas las nacionalidades que tienen acceso al proyecto: Ecuador, Brasil, Perú y Colombia.

Los ruidosos y veloces deslizadores ensordecerán el entorno de la selva y alejarán para nunca más volver a pájaros, animales y canoas a remo de los ribereños. El paisaje bucólico se llenará de gabarras, fierros y barcos que se vararán como monstruos heridos en sus arenales los meses de verano. Si pensamos en el proyecto ya en marcha de la colonización de la amazonia a través de las ciudades y colegios del mileno, los impactos sociales pueden ser irreversibles por  la influencia cultural externa que ya ha ocasionado la pérdida de la lengua y las costumbres ancestrales de los pueblos indígenas. La introducción de nuevas especies alimenticias, los agrotóxicos y enfermedades desconocidas, presión sobre el bosque y sus recursos de madera completan las amenazas.

Se han forzado compras de tierra indígenas en Providencia sin una socialización, una consulta libre, un debate o una apertura a la participación ciudadana. Han salido de sus tierras ancestrales la mayoría de los moradores del sector por ventas ficticias de lotes y se los ha “invisivilizado”. A esta fecha, solo quedan dos familias por negociar la tierra.

El discurso del Presidente durante la inauguración del último tramo de la carretera Llamánunka-Primavera de 45 Km por un valor de 46 millones de dólares (Febrero 5, de 2014) habla del potencial comercial y turístico que tendrá el proyecto. Pinta un mejor futuro para los amazónicos, olvidados durante décadas. “Aquí hay gente que vive en extrema pobreza…””Vamos a cambiarlo”. ¿Dónde están ahora los pobres? Se han ido a otra parte a ser más pobres. Se han cambiado de lugar. ¿Se habrán hecho ricos por arte de “birli-birloque” y viven en un país maravilloso? En las obras de Puerto Providencia, dicen que “se han generado 600 plazas de trabajo”. La población domiciliada en el lugar, aledaños a la carretera inaugurada, si participaron en esos puestos de trabajo ya se ha ido, no están. Adicionalmente  se ha firmado la concesión de un parque industrial de 2000 hectáreas para la agroindustria del combustible (etanol) en tierras ancestrales indígenas a orillas de la recién estrenada carretera Manta-Manaos de Llamánunka a Providencia con la empresa coreana OSIS-LG.

Las comunas y sus territorios van cayendo de una en una como las fichas de dominó. Es penoso aguantar la presión continua de los relacionadores comunitarios petroleros y la insistencia de las ofertas de dinero y trabajo. ¡La próxima vez piensen dos veces lo que se esconde bajo los uniformes azules de los “amigos” relacionadores comunitarios!  Providencia es una zona ancestral de indígenas que no quisieron organizarse por consejo del patrón Rogelio Ron. Actualmente su territorio está en su totalidad vendidas al Consorcio Providencia (CONSERMIN) o en manos de los colonos que ocupan la tierra desde el Belén hasta la empresa turística La Selva. Más abajo la comuna indígena de Pañacocha está amenazada por los traficantes de tierra que quieren lotizar el territorio comunitario, apoyados por las autoridades provinciales, la petrolera, los colonos y la ciudad del milenio. Ya en la frontera con Perú, la comuna indígena de Boca Tiputini está trágicamente dividida en cuatro grupos (Centro,San Carlos, Patas urku y Yana Yaku) a causa de la acción divisionista de Petroamazonas y las promesas económicas y de trabajo a cambio de la explotación del ITT. En ella se instalarán las estructuras para la mezcla del petróleo, un pueblo petrolero y las plataformas de los pozos Tiputini y Tambococha. Los socios de la comuna Bello Horizonte, lindante con la cabecera cantonal Rocafuerte, están presionados por “jugosas” ofertas de compras de lotes por empresas del ITT para instalar sus campamentos, servicios petroleros y puntos de atraque. Lo mismo ocurre con la precooperativa indígena Fronteras del Ecuador. En el resto de las comunas el tejido social está roto y falta la cohesión comunitaria. Causa pena ver el desfile de supuestos dirigentes indígenas en los “spots” televisivos del gobierno, que fueron grandes luchadores en defensa de sus comunidades, pero ahora venidos a menos sienten en sus bolsillos la llamada del glamour del dinero y del poder, y son hábilmente explotados por intereses obscuros.

Desde Providencia, río Napo hacia abajo se prevé la construcción de obras gigantescas  de dragado para la acomodación del río. El recorrido fluvial dentro del Ecuador es de 180 Km hasta Nuevo Rocafuerte, en la frontera con Perú. Un total de más de 30 comunidades kichwas, sus territorios ancestrales y su numerosa población sería afectada, solo en el Ecuador, por la hidrovía en aras de la integración internacional (Brasil, Ecuador, Colombia, Perú): Itaya, Providencia, Pilche, Añango, Sani Isla, San Roque I,II, Tereré, Pañacocha, Edén, Chonta urku, Morete Cocha, Samona, Chiro Isla, Sinchichicta, San Vicente, Huiririma, Pto. Quinche, Vicente Salazar, Tiputini (comando militar),  Boca Tiputini, Pando Chicta, Pto. Miranda, Alto Florencia, Santa Rosa, Sta. Teresita, Bello Horizonte, Martínica, Nuevo Rocafuerte (cabecera cantonal), Fronteras del Ecuador. Eso solo es el principio: paulatinamente la tala masiva, la huida de los peces, la desaparición de las aves y de los animales llegará más tarde ante el avance de la colonización, las empresas petroleras y los monocultivos agroindustriales de dudosa rentabilidad.

El brasileño Da Silva que vive en Providencia dice que “el asfalto llegó a Pto. Providencia. Tenemos carreteras que nos llevarán en pocas horas a Quito, Quevedo y Manta. Estamos viviendo una revolución, el sueño de miles de embarcaciones navegando por el río Napo como hormigas arrieras caminando por un sendero de la selva” (el ciudadano). Se va a impulsar el comercio y el turismo: 4 horas hasta la frontera con Perú, 5 días hasta Iquitos (Amazonas), 8 días hasta Leticia (Colombia) y l2 días hasta Manaos (Brasil).

Es perentorio abrir la discusión sobre el proyecto, transparentar la información, conocer los planes políticos y económicos de los Estados y la participación ciudadana. Hay un desinterés interesado, un silencio ominoso y cómplice de parte de las instituciones y centros de poder económico impulsores del proyecto. ¿Están implementando los clásicos métodos colonialistas de “la política de los hechos consumados”? El proyecto sigue avanzando por el fatal camino que atraviesa tierras de pobres y selvas de indígenas a ritmo acelerado, no se escatiman los gastos económicos que sean necesarios para abrir carreteras de primera,  dragar los ríos y ocupar territorios.  Las reuniones de evaluación y planificación entre jefes de Estado,  instituciones y empresarios se multiplican y lo están convirtiendo en la imagen del desarrollo. De cara al pueblo directamente afectado no se ha iniciado hasta el momento ningún proceso de información ni consulta ni participación ciudadana, como piden las constituciones y las normas nacionales e internacionales. Las comunidades indígenas no conocen ¿Por eso no reaccionan?

Los promotores de la hidrovía tienen la información sobre estas áreas naturales, población y comunidades afectadas, pues existen informes bien financiados por ellos mismos, pero no se presentan a debate ni a consulta. Se conoce pero no se ha evaluado el proyecto que se está convirtiendo en pesadilla de  ingenieros, técnicos y obreros: el río no tiene el caudal necesario en épocas de verano, lo que exige dragados continuos a un gran costo y la tierra para la agroindustria amazónica requiere de estudios preliminares para intentar una producción exitosa

Las obras de construcción de carreteras del tramo del eje desde Manta hasta Puerto Providencia están terminadas de parte de gobierno de Ecuador, quedan pequeños puntos inconclusos; aunque las instancias oficiales siguen insistiendo que “el trazado de las rutas no está definido” o que se encuentran en estado de “estudios de factibilidad”. Son actitudes de democracias de corte formal y de práctica dictatorial. La política de hechos  consumados ha sido catastrófica para el medio ambiente y la población afectada. A nadie importan los efectos colaterales: “Alguien tiene que aguantar”, “los cambios exigen víctimas y sacrificios “al dios Moloc”,”Hay que elegir el mal menor”. ¿Cuándo les tocará a esos pocos elegir el mal menor, dar la bolsa y la vida, aguantar por los demás? Sería el mundo al revés. La utopía del “New Brave world” de Husley.

El comercio internacional busca una vía alternativa que abarate costos y tiempo para los productos asiáticos sin pasar por el Canal, “cada vez más congestionado y con costos económicos en aumento”. Esta es una de las finalidades del corredor interoceánico transversal de integración sudamericana (Manta-Manaos) que uniría las costas del Pacífico con las del Atlántico, cruzando la amazonia por vía terrestre y fluvial. El puerto de  Manta es el punto más cercano del Asia a la costa oeste de Sudamérica, “con excelente ubicación geoestratégica”. Es el puerto marítimo de “transferencia”, donde llegarán mercancías no destinadas al comercio interior, sino que están solamente de “paso” hacia otros destinos (Brasil, Europa y Asia). Esta vía convierte al Ecuador en un país de tránsito y transferencia, en bodega de contenedores y mercancías. Se calcula que pasarían por él de l.500 a 3.000 contenedores anuales desde el lejano Este y movilizaría cargamentos comerciales de grandes valores desde Asia y Australia  hasta la zona libre, comercial e industrial de Manaos en el corazón de la selva brasileña. Corea planifica transportar TV plasma de Asia a Manaos: unos 1000 contenedores anuales en un primer momento. Analizados los costos, tiempos y mercado, la OSIS-LG usaría esta ruta de transporte: Corea, Manta, Providencia, Manaos.

El Pto. de Manta y todo el montaje creado en torno y a partir de él está incluido en la lista de los 100 proyectos de infraestructura para desarrollar entre los años 20l2- 2030 por el IIRSA para América del Sur. Incluye la refinería del Pacífico en el Aromo, Manabí (Lima, Mayo 23, 213). El proyecto Manta-Manaos está bien promocionado en las provincias de la costa ecuatoriana: Manabí, Los Ríos, Latacunga, Cotopaxi a nivel de alcaldías, prefecturas y gobernaciones. Sus 578 Km. de caminos y puentes ya están construidos con las dimensiones requeridas para el transporte de carga de alto tonelaje. Pasa por  Manta, Rocafuerte, Chone, El Carmen, Santo Domingo, Aloag, Pifo, Papallacta, Lago Agrio, Shushufindi hasta Providencia, en un tiempo de l5 horas. Se han invertido 130.000.000. Quedaría pendiente la construcción del Puerto de Providencia y la adecuación de la hidrovía hasta el Perú que cuenta con su presupuesto.

El puerto de Providencia es un puerto de grandes dimensiones en medio de la selva ecuatoriana, a orillas del río Napo. Se construirá en un área de l5 hectáreas. Sus instalaciones portuarias se encuentran al frente del Parque Nacional Yasuní y a un costado de la Reserva Biológica de Limoncocha en una zona indígena muy poblada, de gran biodiversidad y un ecosistema frágil.

Es el puerto fluvial de transferencia de carga que movilizaría la mercancía desde las embarcaciones que atraquen provenientes de Manaos, hasta los vehículos motorizados que circularán por vía terrestre hasta el puerto de Manta y viceversa. Hay que construir muelles, terminal de granoles sólidos, área  de consolidación y desconsolidación, bodegas de contenedores,  área de administración, equipamiento portuario, migración, seguridad, controles fitosanitarios, centro logístico para dinamizar el flujo comercial, terminal de pasajeros, muelle de almacenamiento de mercancías, rampa de vehículos, punto de carga, de descarga y grúas.

Achakaspi
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Desde El Corazón De La Amazonía No. 9

IX. Manta – Manaos Un Proyecto de IIRSA.

IIRSA no es una flecha a seguir lanzada a una diana que señala como blanco el desarrollo de una vida feliz, una varita mágica que desvela el sueño de la princesa encantada del progreso económico, justo y equitativo para América del Sur. Es un megaproyecto tangible que está imponiendo la lógica fría de la política económica de la  Organización Mundial del Comercio (OMC) en el día a día de nuestros países. La finalidad de IIRSA es el establecer enormes estructuras de redes energéticas, telecomunicaciones futuristas e impresionantes vías físicas de interconexión para todo el continente en función de intereses comerciales de mercancías y de extracción de materias primas que van de sur a norte (a EEUU, Canadá)  y del Pacífico (de China, Corea y Japón) al Atlántico Brasil y Europa).

Se cumple la profecía de Galeano escrita en su libro “Las venas abiertas de América Latina”.  Es La planificación de tipo colonial para la extracción de los fabulosos recursos naturales de nuestros países y su movilización rápida, segura y barata en contenedores por las arterias que abre IIRSA a través de toda la geografía americana, para el desarrollo de las grandes metrópolis con el aval de los gobiernos nacionales del socialismo del siglo XXI de la región. En IIRSA somos los mendigos sentados sobre costales de oro que regalan barriles de oro negro, lingotes de plata y alimentos a los capitalistas del primer mundo.

IIRSA son las siglas de una plataforma de megaproyectos que se traduce como “Iniciativa de Integración  Regional Sudamericana”. Es un acuerdo suscrito por los doce países de la región, el 1 de Septiembre del año 2000 en Brasilia con el apoyo entusiasta de  entidades financieras CAF, BNDES, BID, FONPLATA que forman su Mapa de Poderes y Comité de  Coordinación Técnica (CCT). Para IIRSA los principales obstáculos son los geográficos: la cordillera de los Andes y la selva amazónica, no los económicos, sociales y medio ambientales. Aunque en sus documentos oficiales se hable de integración de los pueblos, promoción de las naciones indígenas,  propuestas de ordenamiento territorial, de desarrollo cultural, justicia y preservación del medio ambiente. No es un proyecto de derechos humanos y ambientales, sino el proyecto estrella de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

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«Reconstruir nuestra historia es una forma de practicar la igualdad y evitar la discriminación»

Al acercarse ya el Día de Cáritas, que coincide con la celebración del Corpus Christi, presentamos una síntesis de la invitación que hicieron a los medios de comunicación nuestro presidente de PSCE, Mons. Walter Heras y Mauricio López, nuestro secretario general. Fue en el 2012 cuando la Conferencia Episcopal Ecuatoriana acordó instaurar en la festividad del Corpus Christi la celebración anual de Cáritas, buscando reflejar la sensibilidad especial de Cristo para con nuestras hermanas y hermanos sufrientes, solos y necesitados.

Continuamos nuestra labor de acercar la Amazonía a todas y todos los ecuatorianos. Con esta intención pasamos una entrevista que realizó nuestra compañera Romina Gallegos a Cristina Gualinga, de la comunidad de Sarayaku. Ella es hermana de Sabino Gualinga, líder indígena de provincia de Pastaza, un viejo sabio que, a sus 90 años, logró mantener un positivo liderazgo en su comunidad. Nos dice Cristina: “Siendo niña, me llevó a Quito una hermana misionera. Allí estudié, viviendo 10 o 12 años, y casi olvidé mi idioma kichwa. Vi mucha desigualdad de persona a persona, y me impresionó porque aquí, entre nosotras, la cosa no es así. Reconstruir nuestra historia es una forma de practicar la igualdad y evitar la discriminación. Queremos igualdad y acogida, y apoyo para la agricultura y la cerámica, para tener ánimo y seguir trabajando”.

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“Con la alegría de dar la vida por la paz y la Amazonía”

Logotipo Alejandro e Inés.
Logotipo de Alejandro e Inés.

(Quito, 22052014) Esta es la consigna de la 8ª Caminata de Quito a Coca 2014. Conmemorar el martirio de Alejandro Labaka e Inés Arango es defender la Amazonía y las culturas ancestrales que en ella subsisten. Desde el miércoles 9 de julio, hasta el lunes 21, un grupo de caminantes celebrará  el 28 aniversario de este par de misioneros que dieron su vida por defender a una cultura acosada por compañías petroleras que nunca respetaron el derecho a la vida de los indígenas del territorio amazónico.

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Tras las huellas de Achakaspy

Quito, 08/05/2014.- A lo largo de ocho cartas, el P. José Miguel Goldáraz, bajo el seudónimo de Achakaspy -“madera fina” o  “bosque rico”­, misionero capuchino de origen vasco, nos ha venido contando qué sucede hoy en la Amazonía ecuatoriana. Debido al gran número de visitas que recibimos en nuestro sitio web valorando estas cartas, hemos decidido escoger de ellas ocho huellas que no deben ser olvidadas y que, de alguna forma, recogen los momentos más trascendentes de estas sencillas pero profundas revelaciones. Es la voz de un hombre que lleva 40 años trabajando por la vida y por los pueblos amazónicos, siguiendo el ejemplo de su paisano Alejandro Labaka y de la Hna. Inés Arango. Ocho huellas imborrables, desde el corazón de la selva y con el corazón entristecido.

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“Necesitamos más misioneras y misioneros nativos”

Fuente de la imagen: www.ecuador-turistico.com
Fuente de la imagen: www.ecuador-turistico.com

Así lo expresa el P. Juan de la Cruz, un misionero salesiano oriundo de Macas. Nuestro compañero Axel Míguez tuvo la oportunidad de conocerlo y charlar lago con él. En este programa pasamos la primera parte de este encuentro, en donde el P. Juan de la Cruz clama por más sacerdotes y religiosas nativas del Oriente en nuestra región amazónica; sin embargo, agradece la presencia de misioneras y misioneros extranjeros, especialmente europeos: “Es una alegría ver que nuestra Iglesia es el mundo entero y que la fe mueve fronteras y todo se convierte en nuestra casa. Bienvenidos, misioneras y misioneros europeos, gracias por venir. Yo me eduqué con ellos. Todas y todos los que estamos en la misión custodiamos la vida”.

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«Cuando uno va a un pueblo y no es capaz de respetar su cosmovisión, sus costumbres religiosas, sus ritos, no hace bien las cosas»

Fuente de la imagen: www.elnorte.ec
Fuente de la imagen: www.elnorte.ec

Escuchar al P. Juan Carlos Andueza es como entrar a una máquina del tiempo y del espacio: sales del contexto, de tu cotidianeidad, para ingresar a la selva, poblada por culturas ancestrales que, después de más de 5 500 años de vivir en paz, hoy ven en peligro su existencia. El P. Juan Carlos los conoce desde hace 27 años, convive con ellos, ora con estos hermanos.

Nació en Pamplona, y se vino para el Ecuador hace 27 años, a la selva, a nuestro Oriente. Este misionero capuchino nos transporta, y acompañarlo es conocer de buena fuente la realidad de ese Oriente lejano, ignorado antes y ahora deseado debido a su riqueza. Él reside en Rocafuerte, es decir, que tomas un bus a El Coca (de 7 a 8 horas); allí descansas la noche, y luego, canoa por 10 o 12 horas. “En el año 53, la Santa Sede entrega el territorio del Napo a la congregación de los Josefinos, para hacer misión. Pero no podían atender un territorio tan grande, e ingresamos los capuchinos. Yo vivo a 10 minutos del Perù, ahí queda Rocafuerte. Conocí a Mons. Labaka en España, y llegué a Ecuador dos meses después de su muerte”, va soltando el P. Juan Carlos, con una facilidad de palabra que te atrapa y encanta.

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Desde el corazón de la Amazonía No. 8

VIII Divide y vencerás

Pañacocha es un enclave entre la población del Coca y Nuevo Rocafuerte, distantes entre sí unos 300 kms. La Orden capuchina, a la que se había encomendado la “Misión de Aguarico” eligió ubicarse en Pañacocha, punto geográfico estratégico para establecer su residencia central para el trabajo evangelizador y el desarrollo de la zona, encomendada por la Iglesia y acordada con el gobierno de Ecuador. Después de algunos años se retiró la residencia.

“Pañacocha cumplía la finalidad por su equidistancia entre las dos residencias del Napo y la facilidad de comunicación con el Cuyabeno por el varadero existente entre los ríos Napo y Aguarico”,- unos 15 Kms…- “Hacia la Navidad del año 1959 estaba dispuesta una casita de paja…El 25 de Octubre de 1960 llegó del Coca el P. Camilo con 17 trabajadores indígenas y comienza las tareas de limpieza y despeje del terreno… El 8 de Mayo se daban por terminados los trabajos… Se volvía definitivamente a la nueva residencia el 14 del mismo mes… con algunas familias del Payamino y Amarun Mesa” que, con la libertad recientemente conquistada de los patronos se establecían definitivamente.

“La fundación fue denominada “Santo Cristo de Pañacocha”. Durante los años siguientes, el P. Camilo fue realizando obras de cemento y hierro con la intención de establecer en ella un orfanato, centro de formación de líderes, de agronomía, etc. El edificio no llegó a terminarse del todo, ni se vio realizado el ambicioso proyecto por haber cambiado notablemente las circunstancias y no haberse poblado la zona como se esperaba.” (Aguarico, Lázaro Iriarte). Contaba con escuela, ganadería y aeropuerto para avionetas. Posteriormente llegaron algunas familias de mestizos, exmilitares retirados, e indígenas. Así nace Pañacocha en 1960.

Hacia 1975 se intenta organizar la Comuna de Pañacocha a la que se oponen las pocas familias de mestizos que querían lotes individuales de tierra al estilo colono; mientas que los nativos pedían el territorio comunitario. Por la tierra y el control de la población indígena de parte de los mestizos se originó la primera de las divisiones. Hacia 1977 los mestizos intentan formar la ONRACP (Organización de Nativos de la Región Amazónica Centro Pañacocha) para la lotización de la tierra en contra de las comunidades indígenas, que no prosperó. Ante los problemas crecientes entre kichwas y mestizos, se forma la “Comuna Sagrado Corazón de Jesús Pañacocha” con socios indígenas y pocos mestizos que logra la demarcación de la tierra, pero no consiguen la personería jurídica ni el título de la tierra linderada, aunque el nombre de la comuna sigue constando en los libros del IERAC.

El petróleo siempre estuvo presente en Pañacocha. Era uno de los puntos de tensión que mantenía dividida la población. Era el campamento base petrolero desde donde se exploró y se hizo sísmica en gran parte de la selva amazónica ecuatoriana. En el año 198… llega al Edén la compañía petrolera OXI (Ocidental Petroleum Company) que descubre petróleo (pozos Dumbique) en la comuna Pañacocha, zona de Santa Elena en la que vive una sola familia. Con el apoyo decidido de la petrolera y la posibilidad de quedarse con los incentivos petroleros, la familia Alvarado se separa de la comuna “Sagrado Corazón de Jesús” con el auspicio de las autoridades agrarias.
A partir de la experiencia divisionista de los Alvarado, los mestizos de Pañacocha, que siempre ambicionaron los dineros petroleros de los nuevos descubrimientos, confeccionan una lista de socios mestizos de Coca que ni viven ni tienen trabajos en la zona y, juntamente con algunos nativos locales forman la “Asociación Pañacocha” y luego la “Asociación Pañayacu”, que no reciben la aprobación jurídica por no ser ancestrales ni tener trabajos ni vivienda en el lugar.
Ante el peligro de perder las tierras por la arremetida mestiza, apoyados estos por las autoridades provinciales de Sucumbíos y la petrolera, esta vez Petroamazonas, que operaba en el bloque petrolero Pañacocha (bloque 15), la población indígena se organiza como “Comuna Kichwa Pañacocha” que consigue la personería jurídica de CODEMPE y del MAGAP para 83 socios nativos. El grupo de mestizos no se da por vencido: toma los nombres de los nativos más los suyos propios, en un número de 105, y logra de CODEMPE la personería jurídica como comuna ancestral. Denunciado el engaño, las autoridades anulan la personería jurídica de la “Asociación Pañacocha” otorgada por el CODEMPE. Las familias mestizas ubicadas en el lugar no pasan de 15. Últimamente han tomado el antiguo nombre de “Comuna Corazón de Jesús de Pañacocha” y siguen en la misma demanda, apoyados por el gobernador de Sucumbíos, las autoridades de Shushufindi y la Petrolera Estatal Petroamazonas. Esta es una de las lacras frecuentes en esta lucha de bajos instintos raciales: la corrupción de la población colona, de las autoridades y de las petroleras mestizas, ante los indígenas y nativos dueños de las tierras, a los que se intenta despojar de sus derechos. Si no ayudamos a las poblaciones indígenas pronto no quedará nadie a quien ayudar en la Amazonia. Al resto de la gente no le importa que un puñado de gente reduzca a la exclusión a personas consideradas rémoras del pasado, pero que se emocionan, hasta derramar lágrimas, cuando oyen que la selva está desapareciendo, que miles de animales y millones de especies de plantas se están extinguiendo. Así es la mentalidad del sistema. Esa es la realidad.

La llegada del petróleo, el turismo, la declaratoria de parte del Ministerio de Medio Ambiente (antes INEFAN) del “Bosque Protector Pañacocha”, la entrada de colonos de Coca y Shushufindi, la creación de la Ciudad del Milenio y la creación de la nueva provincia de Sucumbíos, complicaron las cosas. La Parroquia de Pañacocha pasó a depender civilmente del Cantón Shushufindi y sus autoridades y la población colona buscan afanosamente una salida al Napo: se comenzó a hablar de carreteras y del proyecto Manta-Manaos que harían de Pañacocha uno de los centros importantes. Con todo ello el viejo litigio de la tierra, de la organización indígena y del petróleo se agudiza.

¿El objetivo será hacer de Pañacocha una ciudad mestiza? Y que la población original de nativos se convierta en los braceros de las nuevas empresas agroindustriales. Hay, por otra parte, un frente de colonos que llega de Shushufindi y han invadido las tierras del “Bosque Protector”. Se les ha logrado contener en torno a los linderos de la comuna, desde donde esperan la oportunidad para entrar. Otro foco de conflictos es la presencia de empresas y particulares extraños que manejan el turismo en la hermosa laguna de Pañacocha; aunque forma parte de la tierra comunitaria se ha entregado algún título de propiedad al turismo y está la sombra de “La fundación Pañacocha”, formada por un grupo de “gringos”. La última de las divisiones se da en torno a la Ciudad del Milenio. Una parte de los vecinos de la futura ciudad pidieron insistentemente que las casas, con todos los implementos, nunca vistos ni imaginados por ellos, las hicieran en sus propios chacras, pero el gobierno no aceptó la propuesta y se retiraron de Pañacocha. Para solucionar el impase se les hizo en Tereré un pequeño poblado de 17 casas, cerca de sus sementeras, en donde todavía no viven.

Para la creación de la ciudad, colegio del milenio y el desarrollo que se planifica en la región, ¿qué estudios socio-económicos se hicieron? Más bien se ha fomentado la división de todas las maneras posibles y el tejido social de la zona está hecho pites, se ha apoyado a grupos interesados. Los relacionadores comunitarios de las compañías son maestros del “divide y vencerás”. La prensa del gobierno informa que “las audiencias, son espacios públicos de diálogo intercultural entre el estado y los pueblos amazónicos”. En este sentido la consulta previa se ha convertido en una eficaz herramienta de trabajo en la aplicación de las políticas públicas”. Eso es lo que nos dicen para que lo entendamos con claridad sus intenciones.

Si las organizaciones nativas no resuelven correctamente la alternativa que se les propone: “solo la ciudad civiliza al indígena y al negro”, podemos entrar en un proceso fatal de dependencia, de semi-esclavitud y pérdida de autoestima. Estrenamos un proceso de pobreza y miseria humana: falta de trabajo, falta de incentivos para vivir, alcoholismo, prostitución, pérdida del territorio, de organización y cultura… Tenemos ciudades del milenio para todos, pero no autoridades justas. Tenemos colegios y escuelas del milenio para todos, pero no profesores con excelencia. Tenemos hospitales del milenio para todos, pero no doctores que nos curen. Nos hacen trabajar en nuestra propia tierra para compañías ajenas y capataces estrictos que nos mandan como a peones por el sueldo mínimo. No queremos que nuestras tierras se conviertan en lotes individuales o ciudades de colonos.

“Se sacó de la pobreza a quienes antes vivieron en extrema pobreza”. La pobreza no es cultura, es subdesarrollo y contra la pobreza debemos luchar todos”. Entre otras, fueron algunos párrafos que se dijeron y se aplaudieron en la inauguración de las ciudades del milenio. Sería de preguntarse, ¿de qué pobreza y de que cultura se habla? Y también, ¿por qué los indígenas son pobres y miserables? No es la pobreza y miseria material la que asusta, sino la pobreza y la miseria de la rapiña del acaparador, de la corrupción, del poder: a eso se llama “confundir el tocino con la velocidad”.

Achakaspi

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Desde el corazón de la Amazonía No. 7

VII.  Ideología de las ciudades del milenio (Pañacocha)

Un año antes de la inauguración, en el lugar de emplazamiento de la ciudad del milenio de Pañacocha no había absolutamente nada, solo selva, una estructura de cemento abandonada y una docena de casas de paja y madera. La ciudad del milenio actual, ícono del modelo de desarrollo integral que se propone en la amazonia,  es un símbolo de la prepotencia de los hombres convencidos de que por unos motivos exclusivamente económicos, es posible transformar la naturaleza, la cultura y la sociedad a partir de una idea y de la tecnología apropiada.

La planificación es impecable. Todas las áreas de educación están en el lugar asignado junto al río Napo, Los deportes según su categoría en sus espacios correspondientes, las oficinas y servicios en sus edificios señalados con letreros, recolección de desechos sólidos, servicios sociales, muelle y mobiliario urbano. Las casas de los vivos en filas a ambos lados de las calles y la ciudad de los muertos al final de la vieja pista de aviación, ahora llena de fantasmas según dicen las “consejas” de las comadres.

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Desde el corazón de la Amazonía No. 6

VI. Etnocidio de cuello blanco

La visita a la ciudad del milenio de Pañacocha produce una profunda depresión y tristeza. Poca gente se ve por sus calles rectas, trazadas a regla y cartabón, excepto algunos trabajadores de la compañía constructora CVA que finiquitan los últimos y graves desperfectos, entre otros: las múltiples fugas del sistema de agua, los fallos en la misma estructura de las casas y los hundimientos del pavimento de las calles. Permanecerán en Pañacocha hasta este mes de marzo; mientras se encarga de todo, cuando se vaya Dios dirá. Tomarán la posta los Gobiernos seccionales (GAD).

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