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Etiqueta: Papa Francisco

Con esperanza y fe se celebró la Eucaristía de apertura del Año Jubilar de los Migrantes en Ecuador

Con profundo sentido de fe y fraternidad, la RED CLAMOR Ecuador celebró este domingo la Eucaristía de apertura del Año Jubilar de los Migrantes, una jornada que marcó el inicio de un tiempo especial para la Iglesia en su compromiso con quienes se ven forzados a dejar su hogar en busca de una vida digna.

La celebración litúrgica fue presidida por Monseñor Andrés Carrascosa, Nuncio Apostólico en Ecuador, y contó con la presencia de Monseñor Paolo Rudelli, Nuncio Apostólico en Colombia, quienes juntos elevaron oraciones y gestos de cercanía en nombre del Papa Francisco.

Durante la homilía, ambos representantes del Santo Padre expresaron el profundo afecto, solidaridad y bendición de la Iglesia para con todos los migrantes, refugiados y desplazados. Subrayaron que su caminar está marcado por el anhelo de paz, justicia, esperanza y dignidad, y que no están solos en su travesía.

Uno de los momentos más significativos fue el recordatorio de que Jesús mismo fue migrante, pues tuvo que dejar su ciudad natal y nacer en otro lugar, compartiendo así la experiencia de tantos que se ven obligados a dejar su tierra por razones fuera de su control.

La Eucaristía contó con la presencia de migrantes, quienes participaron activamente en la liturgia, expresando así la riqueza cultural y espiritual que aportan a la comunidad eclesial en Ecuador.

Este Año Jubilar, convocado por RED CLAMOR, es una invitación a toda la comunidad eclesial y a la sociedad en general a mirar con compasión cada rostro migrante, reconociendo en ellos la presencia viva de Cristo. Es también un llamado a renovar nuestro compromiso con la fe, la acogida y la fraternidad, pilares esenciales del Evangelio.

Con el lema “Fui forastero y me acogiste” (Mt 25, 35), la Iglesia en Ecuador abre sus brazos y su corazón para hacer de este tiempo jubilar una experiencia transformadora de solidaridad activa y amor cristiano.

 

Grupo de personas que pertenecen a la pastoral penitenciaria

Pastoral penitenciaria une esfuerzos por su trabajo a nivel nacional

Los días 11,12,13 y 14 de agosto se realizó el encuentro de pastoral penitenciaria en la Casa Diocesana Santa Rosa en Santo Domingo donde participaron las diócesis, arquidiócesis y vicariatos de: Quito, Esmeraldas, Tulcán, Sucumbíos, Napo, Latacunga, Ambato, Riobamba, Santo Domingo, Portoviejo, Guaranda, Cuenca, Loja, Guayaquil, Santa Elena y El Coca.

Entre los asistentes se pudo compartir el trabajo que cada diócesis, arquidiócesis y vicariato está realizando en los centros de privación de libertad (CPL), así como los retos y dificultades que se han encontrado hasta el momento, tomando en cuenta el contexto actual de la situación de seguridad en el país.

Enfocados en fortalecer el trabajo de la pastoral penitenciaria se presentó un borrador del convenio nacional con el Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad y a Adolescentes Infractores (SNAI) con base a los requerimientos de dicha institución, así como dos instructivos: el primero que oriente la elaboración de proyectos individuales bajo tres ejes de trabajo que son culto, veeduría y escuela de principios, valores y fe. El segundo instructivo se enfoca en la elaboración de permisos de ingreso a los CPL para que los voluntarios no tengan inconvenientes al momento de ingresar a los centros. Para esto, se trabajó conjuntamente con la participación del Director Nacional del SNAI y su delegado, con el que se mantuvieron diálogos sinceros y constructivos tomando como punto de partida las dificultades que actualmente se vive dentro de los CPL, el trato que están recibiendo algunas personas privadas de libertad (PPL) y el acceso para los voluntarios y acompañantes de la pastoral penitenciaria.

Reunión de personas

Uno de los temas más preocupantes también ha sido la salud de los PPL debido a que se ha detectado un rebrote de tuberculosis, así como otras condiciones en la que pasan diariamiente como la mal nutrición, deficiencia de agua potable y espacios insalubres dentro de los CPL que afectan gravemente a su integridad. Se ha planificado una próxima reunión entre SNAI, Ministerio de Salud Pública y Pastoral Penitenciaria de Cáritas.

Este trabajo realizado desde la pastoral penitenciaria es una muestra de amor y esfuerzo por nuestros hermanos y hermanas que han sido excluidos, por eso es importante tomar en cuenta lo mencionado por el Papa Francisco: “El amor de Dios que los sostiene y anima en el servicio a los más débiles, fortalezca y acreciente este ministerio de esperanza que cada día realizan entre los encarcelados. Rezo por cada persona que desde el silencio generoso sirve a estos hermanos, reconociendo en ellos al Señor.”

Dios camina con su pueblo: Mensaje del Papa Francisco

Es el mensaje que el sumo Pontífice presentó para la 110ª Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado del próximo 29 de septiembre. Menciona que al “igual que el pueblo de Israel en tiempos de Moisés, los migrantes huyen a menudo de situaciones de opresión y abusos, de inseguridad y discriminación, de falta de proyectos de desarrollo. Y así como los hebreos en el desierto, también los emigrantes encuentran muchos obstáculos en su camino: son probados por la sed y el hambre; se agotan por el trabajo y la enfermedad; se ven tentados por la desesperación”.

La presencia de Dios en medio del pueblo es una certeza de la historia de la salvación: «el Señor, tu Dios, te acompaña, y él no te abandonará ni te dejará desamparado» (Dt 31,6).

Dios no sólo camina con su pueblo, sino también en su pueblo, en el sentido de que se identifica con los hombres y las mujeres en su caminar por la historia ―especialmente con los últimos, los pobres, los marginados―, como prolongación del misterio de la Encarnación.

Muchos emigrantes experimentan a Dios como compañero de viaje, guía y ancla de salvación. Se encomiendan a Él antes de partir y a Él acuden en situaciones de necesidad. En Él buscan consuelo en los momentos de desesperación. Gracias a Él, hay buenos samaritanos en el camino. A Él, en la oración, confían sus esperanzas. Imaginemos cuántas biblias, evangelios, libros de oraciones y rosarios acompañan a los emigrantes en sus viajes a través de desiertos, ríos y mares, y de las fronteras de todos los continentes.

Sintámonos en camino junto con ellos, hagamos juntos “sínodo” y encomendémoslos a todos, así como a la próxima asamblea sinodal, «a la intercesión de la Bienaventurada Virgen María, signo de segura esperanza y de consuelo en el camino del Pueblo fiel de Dios» (Informe de Síntesis, Para proseguir el camino).

Descargar el mensaje Aquí:

https://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/migration/documents/20240524-world-migrants-day-2024.html

 

 

Carta del Papa Francisco a los párrocos

El pasado 28 de abril, el Papa Francisco convocó a 200 párrocos de todo el mundo, al encuentro internacional “Los Párrocos por el Sínodo”, invitó a “Ser constructores de una Iglesia sinodal misionera y a comprometerse con entusiasmo en este camino”.

Los párrocos conocen todo esto muy bien, conocen la vida del Pueblo de Dios desde dentro, sus fatigas y sus alegrías, sus necesidades y sus riquezas. Por eso una Iglesia sinodal necesita a sus párrocos; sin ellos nunca podremos aprender a caminar juntos, nunca podremos recorrer ese camino de la sinodalidad que «es el camino que Dios espera de la Iglesia del tercer milenio» [1].

Así mismo, el Papa Francisco en su carta pide a los párrocos de todo el mundo acompañar en este itinerario sinodal a sus comunidades: “comprometernos con la oración, el discernimiento y el celo apostólico para que nuestro ministerio se adecúe a las exigencias de una Iglesia sinodal misionera”.

Como párrocos los exhorto a acoger esta llamada del Señor a ser constructores de una Iglesia sinodal misionera y a comprometerse con entusiasmo en este camino. Para ese fin, deseo formular tres recomendaciones que puedan inspirar el estilo de vida y de acción de los pastores.

  1. Vivir su carisma ministerial específico cada vez más al servicio de los multiformes dones diseminados por el Espíritu en el Pueblo de Dios”.
  2. Discernimiento comunitario, valiéndose para esto del método de la conversación en el Espíritu, que nos ha ayudado tanto en el itinerario sinodal y en el desarrollo de la misma Asamblea”.
  3. «Intercambio y fraternidad, no seremos capaces de suscitar comunión y participación en las comunidades que nos son confiadas si no la vivimos en primer lugar entre nosotros, sólo así somos creíbles y nuestra acción no desbarata lo que otros ya han construido”.

Al final el representante de la Iglesia católica, exhortó a todos los que han participando en el encuentro internacional “Los párrocos por el Sínodo” a que, cuando regresen a casa, sean misioneros de la sinodalidad también con sus hermanos párrocos, animando la reflexión sobre la renovación del ministerio del párroco en clave sinodal y misionera, y al mismo tiempo permitiendo a la Secretaría General del Sínodo que reúna sus insistituibles aportes para la redacción del Instrumentum Laboris. Escuchar a los párrocos  . Escuchar a los párrocos era el objetivo de este Encuentro internacional, pero eso no puede terminar hoy; necesitamos seguir escuchándolos.

Carta a los Párrocos, descarga aquí:

https://www.vatican.va/content/francesco/es/letters/2024/documents/20240502-lettera-parroci.html#:~:text=La%20Iglesia%20no%20podr%C3%ADa%20ir,todo%20tipo%20de%20terreno%20(cf.

 

 

 

Con infinita compasión, así acompaña la Iglesia a los enfermos

Cada 11 de febrero y desde hace 30 años, se celebra la Jornada Mundial del Enfermo, fecha instituida el 13 de mayo de 1992 por el Papa Juan Pablo II. Es así, que cada año se simboliza la voluntad de ponerse al servicio del prójimo, para ayudarlo y acompañarlo en su padecimiento.

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Día Mundial de los Derechos Humanos

El 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas, proclamó la Declaración Universal de los Derechos Humanos y establece por primera vez los derechos humanos fundamentales que deben protegerse en todo el mundo y que justamente este año se cumplen 75 años de la proclamación.

Recordemos que este documento histórico, consagra los derechos inalienables que toda persona tiene como ser humano, independientemente de su raza, color, religión, sexo, idioma, opinión política o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición. Está disponible en más de 500 lenguas y es el documento más traducido en todo el mundo.

Los derechos fundamentales, son derechos que todas las personas tienen básicamente por existir como seres humanos y que desde la Iglesia se da la importancia en la enseñanza y la práctica social católica a través de la encíclica Pacem in terris, que enfatiza en los derechos y deberes que deben observar los seres humanos y los estados, en las relaciones entre sí y en las relaciones con otros seres humanos y otros estados, con la finalidad de conseguir la paz y el bien común.

El Papa Francisco enfatiza que: “para defender los derechos humanos fundamentales hace falta coraje y determinación; oponerse activamente a la pobreza, la desigualdad, a la falta de trabajo, de tierra, de vivienda, de derechos sociales y laborales. En algunos lugares defender la dignidad de las personas puede significar ir a prisión, incluso sin juicio. O puede significar la calumnia.»

Cáritas Ecuador, a través de su trabajo, alienta, anima y propone caminos de acompañamiento a las diversas situaciones de injusticia y exclusión social presentes en el país. Junto a las comunidades y organizaciones de la sociedad civil se promueve la justicia y la dignidad humana.

Para Natali Illapa, voluntaria en la pastoral ecológica de Cáritas Napo, afirma que: “los derechos humanos son atribuciones que deberían estar presentes en todos los seres humanos para garantizar un desarrollo integral y una vida digna, además es a través de estos derechos que se promueven respeto a los derechos de la naturaleza”.

El Estado debe garantizar el goce de los mismos a todos los hombres y mujeres que viven dentro del territorio sin tipo de discriminación, menciona Natali. Sin embargo, “en la provincia de Napo, la situación social y ambiental es preocupante. La situación minera se debe a qué muchos derechos como el de la salud, alimentación, trabajo y otros fueron vulnerados por el Estado. Las personas comenzaron a ver en esta actividad una forma de acceder de cierta manera a estos servicios e indirectamente, crearon nuevas situaciones de vulneración de DDHH, en Napo se está pidiendo la declaración de Emergencia Ambiental que engloba también otros aspectos como el social y económico”.

“Defender los DDHH y la justicia social puede ser muy agotador, por lo que siempre es bueno ver: el camino recorrido por nosotros y por todos aquellos que nos antecedieron en las luchas. Se ha logrado derrumbar, sistemas socio económicos en base a estas pequeñas luchas que tenemos en diferentes partes, así que, creer en el cambio es necesario”, finaliza Natali Illapa.

Una marcha por los Derechos Humanos en Orellana

El Comité por la Defensa de los Derechos Humanos de Orellana, conformado por Cáritas Ecuador, el Vicariato de Aguarico, el FEPP, la UDAP y otras organizaciones de la sociedad civil convocaron hoy lunes 11 de diciembre a una marcha en El Coca con el objetivo de conmemorar un día más de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, «para recordar a las autoridades que esta provincia exige que se cumpla con muchos derechos humanos proclamados por las Naciones Unidas, empezando por tener un ambiente sano, un espacio digno y de respeto, donde no se tenga miedo a decir lo que está sucediendo y que las autoridades garanticen la exigencia de los derechos del pueblo. El derecho a la salud, a la educación, a los derechos básicos y a que la naturaleza de la Amazonía sea respetada y cuidada para que nos pueda seguir abrazando y cobijando por mucho más tiempo junto a todos sus habitantes. Por todo eso,  esta marcha es para que podamos hacer incidencia y conciencia de lo que pasa en la Amazonía,» reporta Elizabeth Coca, coordinadora del área de ecoteología de Cáritas Ecuador, quien se encuentra en la marcha.

El Presidente actual de Cáritas Ecuador, monseñor Antonio Crameri, nos invita a reflexionar en este día que celebramos la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Hoy, en el Día Internacional de los Derechos Humanos, los invito a reflexionar sobre Ecuador, una tierra de contrastes y luchas. En medio de desafíos apremiantes, anhelamos paz y esperanza como faros en la oscuridad. Busquemos acompañar a nuestras comunidades siguiendo la invitación del salmista: «Defiende al débil y al huérfano; haz justicia al afligido y al necesitado.» (Salmo 82:3)

Ecuador, entre esperanzas y desvelos, enfrenta una crisis económica que se cierne como sombra sobre los más vulnerables. La desigualdad, ese cáncer del progreso, exige una atención urgente, un compromiso para un desarrollo inclusivo y sostenible. Nuestro tejido social se ve amenazado por el crecimiento exponencial de la delincuencia, reclamando medidas eficaces y un canto colectivo por la justicia restaurativa y la solidaridad, que abrace a cada ciudadana y ciudadano en un ambiente de paz y reconciliación.

La violencia, con su fruto de movilidad forzada, demanda respuestas humanitarias, un abrazo protector para desplazados, ofreciéndoles oportunidades dignas, tanto para nacionales como para extranjeros. Los feminicidios, otro oscuro capítulo de esta tragedia que nos acosa. Unámonos en un grito unísono para extirpar la violencia de género y sembrar la semilla de la equidad y la igualdad.

En este día, que es un canto a la vida y al desarrollo humano integral y solidario, la seguridad alimentaria también se erige como otro derecho esencial y apremiante. Exijamos políticas que equilibren el acceso a alimentos nutritivos, a erradicar la desnutrición, Unidos a ello, la crisis climática nos convoca a defender nuestra casa común y construir comunidades resilientes.

La desintegración social fruto de la vulneración de derechos personales y colectivos clama por la sinfonía de la solidaridad y la cooperación, restaurando la armonía en nuestras vidas. Todo ello nos llevará a construir la fraternidad que Jesús quiso y su mensaje de «En verdad os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos hermanos míos, aún a los más pequeños, a mí lo hicisteis.» (Mt 25,40)

“Recemos para que aquellos que arriesgan sus vidas luchando por los derechos fundamentales en dictaduras, en regímenes autoritarios e incluso en democracias en crisis, para que vean que su sacrificio y su trabajo dé fruto abundante” Papa Francisco

«La devastación de la creación es una ofensa a Dios»

El pasado 2 de diciembre de 2023, el Papa Francisco envío una carta con su discurso a la Conferencia de las Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 28) que se está desarrollando en Dubái. 

En su carta hace un llamado casi como una súplica a las autoridades mundiales, a los tomadores de decisiones y a los empresarios a tomar medidas urgentes y radicales para frenar el deterioro ambiental. 

“Lamento no poder estar reunido personalmente con ustedes, como hubiera querido, pero me hago presente porque la hora es apremiante. Me hago presente porque, ahora más que nunca, el futuro de todos depende del hoy que escojamos. Me hago presente porque la devastación de la creación es una ofensa a Dios, un pecado no sólo personal sino estructural que repercute en el ser humano, sobre todo en los más débiles; un grave peligro que pende sobre cada uno y que amenaza con desencadenar un conflicto entre generaciones”.

Así empezó el discurso enviado por el Papa Francisco a la Cumbre Mundial sobre Acción Climática que se celebra bajo el amparo de la Organización de las Naciones Unidas del 30 de noviembre la 12 de diciembre en Dubái (Emiratos Árabes Unidos).

Debido a los consejos de los médicos por su estado de salud, el Papa Francisco, no pudo participar en la COP 28, por lo que el discurso del sumo pontífice, fue leído el sábado 2 de diciembre por el secretario de Estado de su Santidad, el cardenal Pietro Parolin ante el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, y una audiencia de más de 200 jefes de Estado, representantes de gobiernos y expertos internacionales en la sala Expo City de Dubái.

“Señoras y señores, permítanme que, en nombre de la casa común donde vivimos, me dirija a ustedes, como a hermanos y hermanas, para preguntarles: ¿Cuál es el camino para salir de esto? Es el que ustedes están recorriendo en estos días: un camino conjunto, el multilateralismo. En efecto, «el mundo se vuelve tan multipolar y a la vez tan complejo que se requiere un marco diferente de cooperación efectiva. No basta pensar en los equilibrios de poder […]. Se trata de establecer reglas globales y eficientes» (Laudate Deum, 42). En tal sentido, causa preocupación que el calentamiento del planeta esté acompañado por un enfriamiento del multilateralismo, por una creciente desconfianza en la Comunidad internacional, por una pérdida de la «conciencia común de ser […] una familia de naciones» (S. Juan Pablo II, Discurso a la quincuagésima Asamblea General de las Naciones Unidas, Nueva York, 5 octubre 1995, 14). Es esencial reconstruir la confianza, fundamento del multilateralismo.

“Por favor, vayamos hacia adelante, no para atrás. Es notorio que varios acuerdos y compromisos asumidos «han tenido un bajo nivel de implementación porque no se establecieron adecuados mecanismos de control, de revisión periódica y de sanción de los incumplimientos» (Laudato si’, 167). Se trata aquí de no aplazar más, no sólo de desear sino de realizar el bien de vuestros hijos, de vuestros ciudadanos, de vuestros países, de nuestro mundo. Sean ustedes artífices de una política que dé respuestas concretas y unificadas, demostrando de este modo la nobleza de la responsabilidad que revisten y la dignidad del servicio que prestan. Porque para eso está el poder, para servir. No tiene ningún sentido preservar hoy una autoridad que mañana será recordada por su incapacidad de intervenir cuando era urgente y necesario (cf. ibíd., 57). La historia se los agradecerá. Y también las sociedades en las que viven que, en su interior, se encuentran nefastamente divididas en “bandos”: catastrofistas o indiferentes, ambientalistas radicales o negacionistas climáticos. Es inútil que nos adentremos en estas formaciones; en este caso, como en la causa de la paz, no llevan a ninguna solución. El remedio es la buena política: si un ejemplo de concreción y cohesión viene del vértice, beneficiará a las bases, donde tantos, sobre todo jóvenes, ya están comprometidos con la promoción del cuidado de la casa común.

Descargue el discurso completo AQUÍ 

 

El Papa Francisco presentó la nueva exhortación apostólica sobre la crisis climática

Laudate Deum, (Alaben a Dios) es la nueva exhortación apostólica que el Papa Francisco presentó sobre la crisis climática, el pasado 4 de octubre, día de San Francisco. Han pasado ocho años desde que se publicó la encíclica Laudato Si (Alabado sea) en el 2015 sobre el cuidado de la casa común. Esta nueva exhortación la escribe el sumo pontífice ante la falta de “reacciones suficientes mientras el mundo que nos acoge se va desmoronando y quizás acercándose a un punto de quiebre”.

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Hablar con el corazón, «en la verdad y en el amor» (Ef 4,15)

Desde 1967, se celebra la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales que fue instituida por voluntad del Concilio Vaticano II. Se celebra en varios países por recomendación de los obispos del mundo. El Concilio Vaticano II aprobó el 4 de diciembre de 1965 el primer documento de la historia de la Iglesia sobre los medios de comunicación social.

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Papa Francisco pide a Cáritas: Volvamos a la fuente, el amor de Dios

El Papa Francisco, solicita a la Asamblea General de Caritas Internacional vivir la diversidad como una riqueza y la pluralidad como un recurso. Lo hizo ante cerca de 400 participantes a quienes los recibió en audiencia el jueves 11 de mayo, en Roma se realiza la Asamblea número 22 que se realiza del 11 al 16 de mayo.

El sumo pontífice recordó: “No debemos olvidar que el origen de toda nuestra actividad caritativa y social es Cristo, y que él, que había amado a los suyos que quedaban en el mundo, los amó hasta el fin”.

El Papa Francisco, mencionó la preocupación de la Iglesia por la familia humana frente a los horrores y devastaciones de la Segunda Guerra Mundial. También mencionó que “San Juan Pablo II quiso evidenciar el estrecho vínculo que, desde los inicios, unió a Caritas Internacional con los pastores de la Iglesia y, en particular, con el sucesor de Pedro, que preside la caridad universal”.

Así mismo, el máximo representante de la Iglesia católica, insistió en la importancia de volver a la fuente, «el amor de Dios por nosotros» “porque la identidad de Cáritas depende directamente de la misión que ha recibido. Lo que le distingue de otros organismos que trabajan en el ámbito social, es su vocación eclesial, su tarea de ayudar y colaborar con los obispos en el ejercicio de la caridad pastoral, en comunión con la Sede Apostólica y en sintonía con el Magisterio de la Iglesia”.

El Obispo de Roma manifiesta su gratitud por el trabajo que están desarrollando sobre la asociación y la cooperación fraterna, como pilares de la identidad católica de Cáritas, y los exhorta a seguir adelante en este camino.

Durante la audiencia, el Papa Francisco, enfatizó que la caridad es el camino más perfecto, “los animo a persistir con corazón generoso y renovada esperanza en este compromiso al servicio de la caridad. Salir de la auto referencialidad no solo exige contener la tiranía del egocentrismo, sino que pide también una actitud dinámica y creativa, que permita que afloren las cualidades y los carismas de los demás”.

La tarea de Cáritas es, en primer lugar, “cooperar en la siembra de la Iglesia universal, anunciando el evangelio con las buenas obras”, dijo el Papa. “No se trata solo de poner en marcha proyectos y estrategias que resulten victoriosas, que persigan la eficacia, sino saberse dentro un proceso constante y continuo de conversión misionera”.

Al finalizar, el Papa Francisco pidió unidad. Dado que la confederación está hecha de muchas identidades, los invita a vivir esa diversidad como una riqueza, la pluralidad como un recurso. “Compitan en estimarse recíprocamente, dejando que los conflictos lleven al debate, al crecimiento, y no a la división”.