En su homilía de hoy en la capilla de Santa Marta, el papa Francisco reitera su llamado a la Iglesia para tender la mano a los excluidos, siguiendo el ejemplo de Jesús con los marginados de su tiempo. Sólo así podemos hacer verdadera comunidad. Jesús curó a los leprosos tocándolos, y nos enseñó que “no se puede hacer comunidad sin cercanía”.
Hoy cumple el Papa Francisco un año de estar a la cabeza de nuestra Iglesia. No exageramos al decir que el regocijo y la complacencia por su labor es universal. El liderazgo mundial que ha alcanzado Su Santidad ha quedado evidenciado en el reconocimiento unánime de un nuevo estilo, de una nueva forma de relacionarse con la humanidad.
Desde los gestos sencillos y amables, sobre todo hacia los que menos tienen, hasta sus pronunciamientos sobre delicados temas del acontecer mundial, Francisco ha roto esquemas comunicativos, hablando claro y directo, “en sencillo”, y ha logrado ser escuchado por todas y todos, aún por quienes no están dentro de la Iglesia.