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Desde El Corazón De La Amazonía No. 9

IX. Manta – Manaos Un Proyecto de IIRSA.

IIRSA no es una flecha a seguir lanzada a una diana que señala como blanco el desarrollo de una vida feliz, una varita mágica que desvela el sueño de la princesa encantada del progreso económico, justo y equitativo para América del Sur. Es un megaproyecto tangible que está imponiendo la lógica fría de la política económica de la  Organización Mundial del Comercio (OMC) en el día a día de nuestros países. La finalidad de IIRSA es el establecer enormes estructuras de redes energéticas, telecomunicaciones futuristas e impresionantes vías físicas de interconexión para todo el continente en función de intereses comerciales de mercancías y de extracción de materias primas que van de sur a norte (a EEUU, Canadá)  y del Pacífico (de China, Corea y Japón) al Atlántico Brasil y Europa).

Se cumple la profecía de Galeano escrita en su libro “Las venas abiertas de América Latina”.  Es La planificación de tipo colonial para la extracción de los fabulosos recursos naturales de nuestros países y su movilización rápida, segura y barata en contenedores por las arterias que abre IIRSA a través de toda la geografía americana, para el desarrollo de las grandes metrópolis con el aval de los gobiernos nacionales del socialismo del siglo XXI de la región. En IIRSA somos los mendigos sentados sobre costales de oro que regalan barriles de oro negro, lingotes de plata y alimentos a los capitalistas del primer mundo.

IIRSA son las siglas de una plataforma de megaproyectos que se traduce como “Iniciativa de Integración  Regional Sudamericana”. Es un acuerdo suscrito por los doce países de la región, el 1 de Septiembre del año 2000 en Brasilia con el apoyo entusiasta de  entidades financieras CAF, BNDES, BID, FONPLATA que forman su Mapa de Poderes y Comité de  Coordinación Técnica (CCT). Para IIRSA los principales obstáculos son los geográficos: la cordillera de los Andes y la selva amazónica, no los económicos, sociales y medio ambientales. Aunque en sus documentos oficiales se hable de integración de los pueblos, promoción de las naciones indígenas,  propuestas de ordenamiento territorial, de desarrollo cultural, justicia y preservación del medio ambiente. No es un proyecto de derechos humanos y ambientales, sino el proyecto estrella de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

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Ecoteología y mitología en la Amazonía

El encuentro con la espiritualidad amazónica es posible si, desde una perspectiva evangelizadora, se mira con profundidad lo mítico, el poder simbólico de la cosmovisión indígena. El trabajo evangelizador con las comunidades indígenas del Oriente no pretende imponer la Palabra de Dios. Al contrario, busca puntos de encuentro entre la cosmovisión ancestral y nuestra fe en Jesucristo.

Al escuchar al padre Juan de la Cruz –misionero salesiano oriundo de Macas– contando el mito de Nunguy, aparecen las coincidencias profundas sobre el misterio de la creación y el paraíso terrenal que nos narra la Santa Biblia. Dos culturas que se encuentran para fundirse en una sola y luchar juntas por el Reino de Dios en la Tierra, en esta tierra amazónica en donde seguramente habitan las claves del futuro de la humanidad.

Vida, agua, aire y recursos naturales son el patrimonio de la región amazónica para el mundo del mañana. La Iglesia es custodia de estos dones. Para protegerlos y cuidarlos, la Iglesia se une a las comunidades indígenas y, alumbrados por la palabra divida, construyen juntos un futuro digno para la vida y el ser humano que las habita.

El Papa Francisco lo ha dicho: “La crisis ambiental actual es, sobre todo, de carácter moral”. Por esta razón, la ecoteología es el enfoque idóneo para cuidar la tierra y sus habitantes. No bastan los técnicos y los economistas: la crisis ambiental necesita un marco moral, ético, que impida su destrucción e impulse su desarrollo, siempre desde una perspectiva digna, como lo pide la Doctrina Social de la Iglesia. La Revelación, el Magisterio y la Tradición eclesial aportan a esta visión y robustecen el caminar.

Nuestro programa está dedicado a difundir la labor evangélica en la Zona Oriente del Ecuador. Con el aporte del P. Teodoro Delgado, responsable de Pastoral Social Cáritas Azuay, y penetrando el universo mítico y elñ valor simbólico de las almas amazónicas, pretendemos dar conocer cuáles son los elementos que integran la realidad espiritual y social de comunidades ancestrales que hoy se sienten amenazadas por el “progreso”. Desde el corazón de la selva y desde las laderas de las nieves perpetuas, clama una voz que pide respeto a la vida. La obra del Creador no puede ser destruida por la voracidad del dinero. Solo podemos apoyar la vida conociendo la realidad y los valores espirituales de una cultura en peligro de extinción: amemos la vida, defendamos la selva y sus habitantes.

«Reconstruir nuestra historia es una forma de practicar la igualdad y evitar la discriminación»

Al acercarse ya el Día de Cáritas, que coincide con la celebración del Corpus Christi, presentamos una síntesis de la invitación que hicieron a los medios de comunicación nuestro presidente de PSCE, Mons. Walter Heras y Mauricio López, nuestro secretario general. Fue en el 2012 cuando la Conferencia Episcopal Ecuatoriana acordó instaurar en la festividad del Corpus Christi la celebración anual de Cáritas, buscando reflejar la sensibilidad especial de Cristo para con nuestras hermanas y hermanos sufrientes, solos y necesitados.

Continuamos nuestra labor de acercar la Amazonía a todas y todos los ecuatorianos. Con esta intención pasamos una entrevista que realizó nuestra compañera Romina Gallegos a Cristina Gualinga, de la comunidad de Sarayaku. Ella es hermana de Sabino Gualinga, líder indígena de provincia de Pastaza, un viejo sabio que, a sus 90 años, logró mantener un positivo liderazgo en su comunidad. Nos dice Cristina: “Siendo niña, me llevó a Quito una hermana misionera. Allí estudié, viviendo 10 o 12 años, y casi olvidé mi idioma kichwa. Vi mucha desigualdad de persona a persona, y me impresionó porque aquí, entre nosotras, la cosa no es así. Reconstruir nuestra historia es una forma de practicar la igualdad y evitar la discriminación. Queremos igualdad y acogida, y apoyo para la agricultura y la cerámica, para tener ánimo y seguir trabajando”.

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“Con la alegría de dar la vida por la paz y la Amazonía”

Logotipo Alejandro e Inés.
Logotipo de Alejandro e Inés.

(Quito, 22052014) Esta es la consigna de la 8ª Caminata de Quito a Coca 2014. Conmemorar el martirio de Alejandro Labaka e Inés Arango es defender la Amazonía y las culturas ancestrales que en ella subsisten. Desde el miércoles 9 de julio, hasta el lunes 21, un grupo de caminantes celebrará  el 28 aniversario de este par de misioneros que dieron su vida por defender a una cultura acosada por compañías petroleras que nunca respetaron el derecho a la vida de los indígenas del territorio amazónico.

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Tras las huellas de Achakaspy

Quito, 08/05/2014.- A lo largo de ocho cartas, el P. José Miguel Goldáraz, bajo el seudónimo de Achakaspy -“madera fina” o  “bosque rico”­, misionero capuchino de origen vasco, nos ha venido contando qué sucede hoy en la Amazonía ecuatoriana. Debido al gran número de visitas que recibimos en nuestro sitio web valorando estas cartas, hemos decidido escoger de ellas ocho huellas que no deben ser olvidadas y que, de alguna forma, recogen los momentos más trascendentes de estas sencillas pero profundas revelaciones. Es la voz de un hombre que lleva 40 años trabajando por la vida y por los pueblos amazónicos, siguiendo el ejemplo de su paisano Alejandro Labaka y de la Hna. Inés Arango. Ocho huellas imborrables, desde el corazón de la selva y con el corazón entristecido.

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“Necesitamos más misioneras y misioneros nativos”

Fuente de la imagen: www.ecuador-turistico.com
Fuente de la imagen: www.ecuador-turistico.com

Así lo expresa el P. Juan de la Cruz, un misionero salesiano oriundo de Macas. Nuestro compañero Axel Míguez tuvo la oportunidad de conocerlo y charlar lago con él. En este programa pasamos la primera parte de este encuentro, en donde el P. Juan de la Cruz clama por más sacerdotes y religiosas nativas del Oriente en nuestra región amazónica; sin embargo, agradece la presencia de misioneras y misioneros extranjeros, especialmente europeos: “Es una alegría ver que nuestra Iglesia es el mundo entero y que la fe mueve fronteras y todo se convierte en nuestra casa. Bienvenidos, misioneras y misioneros europeos, gracias por venir. Yo me eduqué con ellos. Todas y todos los que estamos en la misión custodiamos la vida”.

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Desde el corazón de la Amazonía No. 8

VIII Divide y vencerás

Pañacocha es un enclave entre la población del Coca y Nuevo Rocafuerte, distantes entre sí unos 300 kms. La Orden capuchina, a la que se había encomendado la “Misión de Aguarico” eligió ubicarse en Pañacocha, punto geográfico estratégico para establecer su residencia central para el trabajo evangelizador y el desarrollo de la zona, encomendada por la Iglesia y acordada con el gobierno de Ecuador. Después de algunos años se retiró la residencia.

“Pañacocha cumplía la finalidad por su equidistancia entre las dos residencias del Napo y la facilidad de comunicación con el Cuyabeno por el varadero existente entre los ríos Napo y Aguarico”,- unos 15 Kms…- “Hacia la Navidad del año 1959 estaba dispuesta una casita de paja…El 25 de Octubre de 1960 llegó del Coca el P. Camilo con 17 trabajadores indígenas y comienza las tareas de limpieza y despeje del terreno… El 8 de Mayo se daban por terminados los trabajos… Se volvía definitivamente a la nueva residencia el 14 del mismo mes… con algunas familias del Payamino y Amarun Mesa” que, con la libertad recientemente conquistada de los patronos se establecían definitivamente.

“La fundación fue denominada “Santo Cristo de Pañacocha”. Durante los años siguientes, el P. Camilo fue realizando obras de cemento y hierro con la intención de establecer en ella un orfanato, centro de formación de líderes, de agronomía, etc. El edificio no llegó a terminarse del todo, ni se vio realizado el ambicioso proyecto por haber cambiado notablemente las circunstancias y no haberse poblado la zona como se esperaba.” (Aguarico, Lázaro Iriarte). Contaba con escuela, ganadería y aeropuerto para avionetas. Posteriormente llegaron algunas familias de mestizos, exmilitares retirados, e indígenas. Así nace Pañacocha en 1960.

Hacia 1975 se intenta organizar la Comuna de Pañacocha a la que se oponen las pocas familias de mestizos que querían lotes individuales de tierra al estilo colono; mientas que los nativos pedían el territorio comunitario. Por la tierra y el control de la población indígena de parte de los mestizos se originó la primera de las divisiones. Hacia 1977 los mestizos intentan formar la ONRACP (Organización de Nativos de la Región Amazónica Centro Pañacocha) para la lotización de la tierra en contra de las comunidades indígenas, que no prosperó. Ante los problemas crecientes entre kichwas y mestizos, se forma la “Comuna Sagrado Corazón de Jesús Pañacocha” con socios indígenas y pocos mestizos que logra la demarcación de la tierra, pero no consiguen la personería jurídica ni el título de la tierra linderada, aunque el nombre de la comuna sigue constando en los libros del IERAC.

El petróleo siempre estuvo presente en Pañacocha. Era uno de los puntos de tensión que mantenía dividida la población. Era el campamento base petrolero desde donde se exploró y se hizo sísmica en gran parte de la selva amazónica ecuatoriana. En el año 198… llega al Edén la compañía petrolera OXI (Ocidental Petroleum Company) que descubre petróleo (pozos Dumbique) en la comuna Pañacocha, zona de Santa Elena en la que vive una sola familia. Con el apoyo decidido de la petrolera y la posibilidad de quedarse con los incentivos petroleros, la familia Alvarado se separa de la comuna “Sagrado Corazón de Jesús” con el auspicio de las autoridades agrarias.
A partir de la experiencia divisionista de los Alvarado, los mestizos de Pañacocha, que siempre ambicionaron los dineros petroleros de los nuevos descubrimientos, confeccionan una lista de socios mestizos de Coca que ni viven ni tienen trabajos en la zona y, juntamente con algunos nativos locales forman la “Asociación Pañacocha” y luego la “Asociación Pañayacu”, que no reciben la aprobación jurídica por no ser ancestrales ni tener trabajos ni vivienda en el lugar.
Ante el peligro de perder las tierras por la arremetida mestiza, apoyados estos por las autoridades provinciales de Sucumbíos y la petrolera, esta vez Petroamazonas, que operaba en el bloque petrolero Pañacocha (bloque 15), la población indígena se organiza como “Comuna Kichwa Pañacocha” que consigue la personería jurídica de CODEMPE y del MAGAP para 83 socios nativos. El grupo de mestizos no se da por vencido: toma los nombres de los nativos más los suyos propios, en un número de 105, y logra de CODEMPE la personería jurídica como comuna ancestral. Denunciado el engaño, las autoridades anulan la personería jurídica de la “Asociación Pañacocha” otorgada por el CODEMPE. Las familias mestizas ubicadas en el lugar no pasan de 15. Últimamente han tomado el antiguo nombre de “Comuna Corazón de Jesús de Pañacocha” y siguen en la misma demanda, apoyados por el gobernador de Sucumbíos, las autoridades de Shushufindi y la Petrolera Estatal Petroamazonas. Esta es una de las lacras frecuentes en esta lucha de bajos instintos raciales: la corrupción de la población colona, de las autoridades y de las petroleras mestizas, ante los indígenas y nativos dueños de las tierras, a los que se intenta despojar de sus derechos. Si no ayudamos a las poblaciones indígenas pronto no quedará nadie a quien ayudar en la Amazonia. Al resto de la gente no le importa que un puñado de gente reduzca a la exclusión a personas consideradas rémoras del pasado, pero que se emocionan, hasta derramar lágrimas, cuando oyen que la selva está desapareciendo, que miles de animales y millones de especies de plantas se están extinguiendo. Así es la mentalidad del sistema. Esa es la realidad.

La llegada del petróleo, el turismo, la declaratoria de parte del Ministerio de Medio Ambiente (antes INEFAN) del “Bosque Protector Pañacocha”, la entrada de colonos de Coca y Shushufindi, la creación de la Ciudad del Milenio y la creación de la nueva provincia de Sucumbíos, complicaron las cosas. La Parroquia de Pañacocha pasó a depender civilmente del Cantón Shushufindi y sus autoridades y la población colona buscan afanosamente una salida al Napo: se comenzó a hablar de carreteras y del proyecto Manta-Manaos que harían de Pañacocha uno de los centros importantes. Con todo ello el viejo litigio de la tierra, de la organización indígena y del petróleo se agudiza.

¿El objetivo será hacer de Pañacocha una ciudad mestiza? Y que la población original de nativos se convierta en los braceros de las nuevas empresas agroindustriales. Hay, por otra parte, un frente de colonos que llega de Shushufindi y han invadido las tierras del “Bosque Protector”. Se les ha logrado contener en torno a los linderos de la comuna, desde donde esperan la oportunidad para entrar. Otro foco de conflictos es la presencia de empresas y particulares extraños que manejan el turismo en la hermosa laguna de Pañacocha; aunque forma parte de la tierra comunitaria se ha entregado algún título de propiedad al turismo y está la sombra de “La fundación Pañacocha”, formada por un grupo de “gringos”. La última de las divisiones se da en torno a la Ciudad del Milenio. Una parte de los vecinos de la futura ciudad pidieron insistentemente que las casas, con todos los implementos, nunca vistos ni imaginados por ellos, las hicieran en sus propios chacras, pero el gobierno no aceptó la propuesta y se retiraron de Pañacocha. Para solucionar el impase se les hizo en Tereré un pequeño poblado de 17 casas, cerca de sus sementeras, en donde todavía no viven.

Para la creación de la ciudad, colegio del milenio y el desarrollo que se planifica en la región, ¿qué estudios socio-económicos se hicieron? Más bien se ha fomentado la división de todas las maneras posibles y el tejido social de la zona está hecho pites, se ha apoyado a grupos interesados. Los relacionadores comunitarios de las compañías son maestros del “divide y vencerás”. La prensa del gobierno informa que “las audiencias, son espacios públicos de diálogo intercultural entre el estado y los pueblos amazónicos”. En este sentido la consulta previa se ha convertido en una eficaz herramienta de trabajo en la aplicación de las políticas públicas”. Eso es lo que nos dicen para que lo entendamos con claridad sus intenciones.

Si las organizaciones nativas no resuelven correctamente la alternativa que se les propone: “solo la ciudad civiliza al indígena y al negro”, podemos entrar en un proceso fatal de dependencia, de semi-esclavitud y pérdida de autoestima. Estrenamos un proceso de pobreza y miseria humana: falta de trabajo, falta de incentivos para vivir, alcoholismo, prostitución, pérdida del territorio, de organización y cultura… Tenemos ciudades del milenio para todos, pero no autoridades justas. Tenemos colegios y escuelas del milenio para todos, pero no profesores con excelencia. Tenemos hospitales del milenio para todos, pero no doctores que nos curen. Nos hacen trabajar en nuestra propia tierra para compañías ajenas y capataces estrictos que nos mandan como a peones por el sueldo mínimo. No queremos que nuestras tierras se conviertan en lotes individuales o ciudades de colonos.

“Se sacó de la pobreza a quienes antes vivieron en extrema pobreza”. La pobreza no es cultura, es subdesarrollo y contra la pobreza debemos luchar todos”. Entre otras, fueron algunos párrafos que se dijeron y se aplaudieron en la inauguración de las ciudades del milenio. Sería de preguntarse, ¿de qué pobreza y de que cultura se habla? Y también, ¿por qué los indígenas son pobres y miserables? No es la pobreza y miseria material la que asusta, sino la pobreza y la miseria de la rapiña del acaparador, de la corrupción, del poder: a eso se llama “confundir el tocino con la velocidad”.

Achakaspi

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Desde el corazón de la Amazonía No. 7

VII.  Ideología de las ciudades del milenio (Pañacocha)

Un año antes de la inauguración, en el lugar de emplazamiento de la ciudad del milenio de Pañacocha no había absolutamente nada, solo selva, una estructura de cemento abandonada y una docena de casas de paja y madera. La ciudad del milenio actual, ícono del modelo de desarrollo integral que se propone en la amazonia,  es un símbolo de la prepotencia de los hombres convencidos de que por unos motivos exclusivamente económicos, es posible transformar la naturaleza, la cultura y la sociedad a partir de una idea y de la tecnología apropiada.

La planificación es impecable. Todas las áreas de educación están en el lugar asignado junto al río Napo, Los deportes según su categoría en sus espacios correspondientes, las oficinas y servicios en sus edificios señalados con letreros, recolección de desechos sólidos, servicios sociales, muelle y mobiliario urbano. Las casas de los vivos en filas a ambos lados de las calles y la ciudad de los muertos al final de la vieja pista de aviación, ahora llena de fantasmas según dicen las “consejas” de las comadres.

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Desde el corazón de la Amazonía No. 6

VI. Etnocidio de cuello blanco

La visita a la ciudad del milenio de Pañacocha produce una profunda depresión y tristeza. Poca gente se ve por sus calles rectas, trazadas a regla y cartabón, excepto algunos trabajadores de la compañía constructora CVA que finiquitan los últimos y graves desperfectos, entre otros: las múltiples fugas del sistema de agua, los fallos en la misma estructura de las casas y los hundimientos del pavimento de las calles. Permanecerán en Pañacocha hasta este mes de marzo; mientras se encarga de todo, cuando se vaya Dios dirá. Tomarán la posta los Gobiernos seccionales (GAD).

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Desde el corazón de la Amazonía No. 5

V.  Ciudades del Milenio

En el año 2000, los líderes mundiales recomendaron estrategias concretas para conseguir las metas de desarrollo del milenio, impulsadas decididamente por Kofi Annam, Secretario General de la ONU. La Iniciativa  de las Ciudades del Milenium (ICM) arranca el año 2005 y se centra en 10 ciudades-aldeas del África Subsahariana.

La Iniciativa intentaría demostrar que los 8 objetivos del milenium: erradicación de la pobreza, salud, equidad, desarrollo rural, acceso al agua y salubridad, educación, producción alimentaria y sostenibilidad eran asequibles y alcanzables en 10 años en un contexto urbano-rural (2005-2015).

La Iniciativa mueve millones de dólares y se prevén inversiones en crecida para la promoción del sector rural. Trata de transformar las economías agrarias en empresas y ayudar a comunidades de agricultores en régimen de subsistencia a alcanzar el desarrollo en todos los campos según el modelo occidental. Promueve proyectos económicos de desarrollo sostenible que aseguren que las comunidades que viven en extrema necesidad tengan una rentabilidad real y oportunidades para salir de la trampa de la pobreza.

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