El encuentro de Francisco con los Movimientos Populares en Bolivia (julio 10) genera una nueva visión de la labor pastoral de la Iglesia en general, y de Cáritas en particular. Esta es la reflexión de Mauricio López Oropeza, Secretario Ejecutivo de la Pastoral Social Cáritas Ecuador (PSCE).
El Día Mundial del Trabajo nos lleva a una reflexión sobre la razón y sentido del ser humano en la Tierra. El ganarse el pan con el sudor de la frente relaciona la vida humana con el trabajo. Durante siglos, el trabajo humano ha pasado de la esclavitud a la exclusión. Millones de personas en el mundo viven sin un trabajo digno, bien remunerado y con seguridades sociales. Se han globalizado la indiferencia y la desigualdad, porque impera el dios dinero.
El Papa Francisco, cuando de movimientos sociales se trata, no se anda con rodeos. Al contrario, pone el dedo en la llaga: denuncia, alienta y anuncia. El pasado 28 de octubre, el Obispo de Roma pronunció un discurso a las y los participantes en el Encuentro Mundial de Movimientos Sociales. Todos y cada uno de los párrafos de este discurso muestran hasta dónde Francisco siente la inequidad; hasta dónde vislumbra que la solidaridad es la solución a los grandes males que genera la mala repartición de la riqueza.