Es precisamente una de esas líneas de trabajo encaminada a atender a quienes se encuentran en esta situación; para esto se requiere de ayuda jurídica y psicológica, pues las relaciones familiares no son tan buenas cuando existe de por medio la migración.
Temas como: sensibilización de acogida y valores se manejan en los talleres que se imparte a la población en frontera.
Este sábado tuvimos como invitados especiales en La Casa Grande al P. Euclides Carrillo que, desde Santo Domingo de los Tsháchilas, dirige el Centro de Recuperación Nutricional, en donde se brinda atención a niñas, niños, madres y familiares de pequeños con problemas nutricionales. El Centro enseña a las madres cómo alimentar mejor a sus hijos y los acompaña día a día en su crecimiento. Ya son 17 años, desde que comenzó a trabajar el Centro, y la gran satisfacción del P. Euclides es el haber salvado la vida de muchas niñas y niños: son más de 20.000 las criaturas atendidas, muchas de ellas nacidas de madres muy jóvenes.
Los Obispos de la Presidencia de la Conferencia Episcopal Venezolana expresamos nuestra profunda preocupación por el creciente clima de tensión que ha caracterizado la vida nacional en los últimos días. Como pastores de la Iglesia manifestamos nuestro deseo de contribuir al fortalecimiento de la paz entre todos los venezolanos. Rechazamos cualquier tipo de violencia, tanto en las manifestaciones como fuera de ellas, así como los excesos en la represión de las mismas. Lamentamos la muerte de tres ciudadanos, la situación de salud de los heridos y el gran número de estudiantes detenidos. Expresamos nuestras sinceras condolencias a los familiares de los fallecidos.
Aunque los médicos opinan que no es el corazón el órgano en el que reside el amor, y que más bien puede ser el hígado, o el sistema linfático e, inclusive el cerebro quien regula los afectos humanos, nosotros nos quedamos con el corazón como símbolo rector del amor. Así es nuestro emblema de Cáritas Ecuador, un corazón que apunta al centro de nuestro propio ser.
Y es desde este inmenso corazón que enviamos un saludo lleno de amor y cariño a nuestras amigas y amigos, a nuestras compañeras y compañeros de trabajo y, en general, a todo el Ecuador. Que este día sea una verdadera manifestación de ese gran amor que tanto necesitamos.
La Amazonía es el segundo lugar más importante del mundo en cuanto a geopolítica, después del Oriente asiático –debido a sus reservas petroleras–. Ecuador ha sido y será país amazónico, como decía Jaime Roldós. La amazonía ecuatoriana sigue siendo clave en la vida nacional.
De ella extraemos el petróleo, principal recurso económico de la nación. Pero nos interesa más la vida que el petróleo allí enterrado. Porque la vida brota, en una biodiversidad única en el mundo. Porque esta selva inmensa alberga a culturas que se remontan a más de 5.500 años y que apenas ahora comenzamos a respetar y valorar. Porque esta selva es el hábitat de culturas que quieren seguir viviendo al margen de nuestra “civilización”. Porque en la Amazonía hay agua por doquier. Y podríamos seguir enunciando argumentos para reconocer la trascendencia de este territorio y, sobre todo, seguir defendiéndola.
La Jornada Mundial del enfermo se celebró con Eucaristías sentidas en varias jurisdicciones del país, dedicadas a las personas enfermas. Monseñor Rene Coba, Auxiliar Vicario de la Arquidiócesis de Quito, ofició la Santa Misa en la Iglesia de Miraflores, concelebrada por varios sacerdotes.
La Santa Misa fue motivo suficiente para ver a mujeres y hombres de todas las edades, que se unieron a esta fecha especial dedicada a las personas aquejadas por algún tipo de enfermedad.
Sin embargo, hay que resaltar la presencia de esos rostros curtidos por el pasar de los años que estuvieron pidiendo por su salud, que Dios les conceda su gracia y amor paras seguir enfrentando su dolencia. La presencia de estas personas animó a los concurrentes a recordar que en sus familias también existe alguien enfermo.
EL equipo de La Casa Grande en el Encuentro Trinacional de Cáritas «Comunicación con Corazón».
Siete jóvenes voluntarios que dedican su tiempo libre a brindar apoyo a personas en situación de movilidad humana (MH), especialmente a refugiadas y retornadas. Ellas y ellos son Gercyna, de Bolivia; Ana Belén, Karen y Joshua, de Loja; Jonathan de Zamora; Marco de Cuenca y Mauricio, de Canarias, España. También nos acompañó en el programa Nuvia, la responsable de Cáritas Loja.
Para este programa, contamos con la colaboración de Wilner Mena Aguilar de la Pastoral de Movilidad Humana Cochabamba, quien tiene un programa radial, “La voz del migrante”, desde hace 11 años. Las chicas y chicos del voluntariado –más de 50, y la mayor no cumple aún los 26 años– vinieron a Quito para el Encuentro Trinacinal de Comunicación para Movilidad Humana. Este evento comenzó el jueves 6 y concluirá el domingo 9. El encuentro se está desarrollando en el Centro de Espiritualidad María Auxiliadora, en Cumbayá.
Jóvenes comunicadores de Loja, Catamayo, Zamora, el Oro, Canarias, Cochabamba, Tarija y Oruro, participaron del encuentro de comunicación que por tres días se realizo en Quito, en la Casa de Espiritualidad “María Auxiliadora”.
Crear una red juvenil de comunicación comprometida con la realidad migratoria, mantener vinculados a Cáritas a los grupos de jóvenes que han participado del proceso de formación en comunicación y movilidad humana, fortalecer los lazos fraternos construidos durante el proceso, compartir experiencias entre los diferentes grupos de jóvenes de los tres países, fueron los objetivos del encuentro de jóvenes comunicadores.
Sensibilizar y revisar las actitudes de la comunidad son los objetivos de la Jornada Mundial del Enfermo que se celebra el próximo 11 de febrero a nivel mundial y que la instituyo el Papa Juan Pablo II en 1985.
La hermana Ruth Segarra, quien dirige la Pastoral de la Salud, invita a que ese día se revise el comportamiento y actitud de quienes viven en las diversas comunidades y se involucren con el dolor y el sufrimiento del enfermo.
Luego de 4 años de trabajo en el convenio “Migración y Desarrollo”, financiado por AECID (Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo) y Cáritas Española se ha llegado al momento de evaluaciones e informes finales. Como parte del cierre se ha desarrollado un diagnóstico para evaluar los alcances del mismo, donde queda evidenciado que las tres jurisdicciones donde el proyecto ha tenido gran impacto son Loja, El Oro y Zamora.