Ir al contenido principal

Etiqueta: Género

8M: 167 años han pasado y las mujeres siguen luchando por sus derechos

El 8 de marzo es una fecha memorable y la estableció la Organización de la Naciones Unidas (ONU) en 1977, en homenaje a las 129 obreras textiles de la fábrica Cotton de Nueva York en Estados Unidos, donde fallecieron en un incendio mientras realizaban una huelga, reclamando mejores condiciones laborales el 8 de marzo de 1857.

Continuar leyendo

Cáritas Esmeraldas se capacita en género

El pasado 21 de marzo, Cáritas Esmeraldas participó de un Taller de Género que organizó el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), dentro del marco del desarrollo de la campaña “botas violetas” que el PNUD ejecuta en Ecuador. El taller tuvo el propósito de sensibilizar en temas de género y estuvo dirigido a voluntarios miembros de las Cáritas Parroquiales y miembros del proyecto «Adaptaclima», que desarrolla Cáritas Esmeraldas.

En el taller se abordaron temas como: conceptos básicos de género, estereotipos de género, discriminación, transversalización de género, roles de género, así como los mitos y verdades en torno a estas temáticas, indica Jenny Vallejo, Trabajadora Social y Coordinadora del proyecto Adaptaclima que lleva adelante el PNUD en coordinación con Cáritas Esmeraldas.

“Esta iniciativa tiene como objetivo promover la corresponsabilidad de toda la sociedad para reducir las brechas de género, conociendo más de cerca la situación que viven mujeres y niñas por la violencia y discriminación de la que son objeto por el simple hecho de ser mujer”, enfatiza Jenny.

Cáritas Esmeraldas trabaja el eje de protección, y tiene como prioridad, durante el 2023 trabajar esta temática, indica Jenny, quien destaca que se complementa con las actividades realizadas con enfoque de género, como fue la feria que se realizó el 8 de marzo. Así mismo, los talleres de género se impartieron en las comunidades aledañas a la parroquia rural Colón Eloy, que fue dirigido a treinta mujeres que participan del proyecto Plenitud de Vida, financiado por Cáritas Austria, que tiene el enfoque de crear oportunidades de desarrollo para los participantes del programa.

La facilitadora del taller fue Verónica Burneo especialista en género del PNUD, quien se refirió a la situación de la mujer y niñas en el marco de la discriminación y desigualdad.

La Red de Casas de Acogida para mujeres se reúne en Quito

Este miércoles 16 de marzo se inauguró en Quito, el XVII Encuentro Nacional de Casas de Acogida para Mujeres Víctimas de Violencia, que tiene el propósito de analizar, reflexionar y construir en conjunto la ruta de atención para el personal técnico y administrativo que brindan su servicio en las diez Casas de Acogida que existen en el país. El encuentro está previsto hasta el día de hoy viernes 17 de marzo.

Se contó con la presencia de Marlene Villavicencio, representante de las Casas de Acogida; Geraldina Guerra, Coordinadora Nacional de Casas de Acogida, Julia Unger; Coordinadora Nacional SI-Frontera GIZ Ecuador; P. José García, Secretario Ejecutivo de Pastoral Social Cáritas Ecuador y Paola Flores, Ministra de la Mujer y Derechos Humanos.

Marlene Villavicencio, representante nacional de las Casas de Acogida, en su intervención, señaló que tener un lugar de hospitalidad es tener un espacio de calidez, “las mujeres que se encuentran en nuestras casas son víctimas de violencia, ellas nos dicen lo que sienten. En estos encuentros debatimos, contamos nuestras experiencias y vamos construyendo instrumentos de cómo acompañar, hacer puentes y cómo poder llegar a las autoridades”.  Gracias a Cáritas Ecuador por aceptar la administración del proyecto “Plenitud de Vida”, que nos concedió y apoya Cáritas Austria, esperamos que estos tres días sean “fructíferos para salir fortalecidas”, finaliza Marlene.

Para Geraldina Guerra, Coordinadora Nacional de Casas de Acogidas, empezar a edificar las casas ha sido un reto, “cinco mujeres son las que empezaron, diseñaron el proyecto, fueron visionarias y hoy son una inspiración, no solo en Ecuador, sino en toda la región, de sostener un espacio colectivo a lo largo del tiempo”. Las Casas de Acogida son el único mecanismo efectivo que tiene el Estado para prevenir femicidios, que en el 2022 se reportaron 322, esta situación nos tiene que alarmar, movilizar y poner en el centro la atención de las casas de acogida para fortalecer los servicios.  En este caminar es muy importante el apoyo y el intercambio que ahora lo hacemos con Cáritas Ecuador .

En el acto de inauguración, Julia Unger, Coordinadora Nacional SI-Frontera GIZ Ecuador, manifestó que  siempre la  Cooperación Técnica Alemana (GIZ), trata de realizar alianzas estratégicas con las autoridades nacionales. “La presencia de la ministra refleja la importancia de esta labor. Trabajamos con los gobiernos provinciales y municipales para que algunas casas tengan sostenibilidad y puedan funcionar. Creo que un enfoque de protección de las mujeres es un proyecto de vida que hay que seguir empujando y fortaleciendo”.

La ministra de la Mujer y Derechos Humanos, Paola Flores, expresó su reconocimiento a cada una de las mujeres de los espacios de acogida por combatir una batalla fuerte y construir un mundo sin violencia. “Depender de un presupuesto es una lucha constante, ustedes son resilientes, atender una casa de acogida, no solo implica tener recursos económicos, sino que las personas que están al frente han dejado a un lado a su familia y es muy importante reconocer el trabajo que ustedes dan día a día sin mirar a quien”.

También la funcionaria, informó que el Banco de Desarrollo “será el que puede aportar económicamente para que las Casas de Acogida funcionen, siempre y cuando los municipios y las prefecturas presenten los proyectos, eso me llena de esperanza, cuenten con este Ministerio para sumar acciones de prevención y erradicación de la violencia de género».

Para finalizar, el acto de inauguración, vino la intervención del P. José García, secretario ejecutivo de Cáritas Ecuador, quien se refirió a una parte del evangelio “¿Quién es mi prójimo?”, enfatizó que el trabajo que realizan las mujeres es de una solidaridad total “La compasión es lo más profundamente humano que llevamos toda persona humana y hay quienes desarrollamos esa capacidad y hay quienes la anulan completamente. A partir de la compasión la una fuerza revolucionaria se dinamiza, doy gracias a este Jesús que ha puesto en sus entrañas esa capacidad compasiva. Dios les pague, no se cansen, hay mujeres que necesitan que se acerquen ustedes a ellas”.

Recordemos que, en Ecuador, existen diez Casas de Acogida para mujeres víctimas de violencia, y que funcionan con recursos de la cooperación internacional, autogestión y con fondos de los Gobiernos Autónomos Descentralizados, (GADS).

En Quito, la Casa de la Mujer esta regentada por el Municipio de Quito, brinda servicios de acogimiento y atención integral a mujeres, a niñas y niños hasta los 12 años de edad, con vivencias de violencia de género e intrafamiliar. En la provincia Francisco de Orellana, en la ciudad de El Coca, se encuentra la Casa Paula, que también recibe a mujeres víctimas de violencia de género.

Casa de Acogida Cotopaxi, es otro de los espacios que acompañan a las mujeres víctimas de violencia de género que se encuentran en condiciones de movilidad humana. Los servicios que prestan son: Trabajo Social, Psicología y asistencia Jurídica. En la ciudad de Guayaquil se encuentra la Casa de Acogida Hogar de Nazareth, que nace como un proyecto de Hogar de Cristo, que da respuesta a la problemática de violencia intrafamiliar y abuso sexual.

La ciudad de Esmeraldas, también cuenta con una Casa de Acogida que lleva el nombre de Marimba y que recibe recursos económicos del Municipio esmeraldeño, la casa acoge temporalmente a mujeres e hijos menores de edad, víctimas de violencia intrafamiliar y sexual. Elizabeth Caicedo, presidenta de la casa, contó que el espacio lleva el nombre de Marimba, “porque este instrumento llega a dar vida a través de la música y nosotras podamos bailar, esto pasa por un proceso desde pulir el bambú y el pambil, lijarlo y elaborarlo. Así mismo llegan las mujeres a Casa Marimba con su autoestima baja, sin ganas de vivir, y al recibir ayuda salen empoderadas”.

Otra de las Casas de Acogida que recibe a mujeres violentadas, es Wasi Pani en la ciudad de Tena, que brinda atención a personas sobrevivientes de violencia, este espacio es atendido por  voluntarios y es regentado por el Gobierno Provincial. También la ciudad de Nueva Loja, en la provincia de Sucumbíos, cuenta con la Casa Amiga, que acoge a mujeres víctimas de violencia de género e intrafamiliar, así como un albergue con espacios para el cuidado de las mujeres sobrevivientes de violencia y para la recreación de sus hijos e hijas. Este espacio es parte de la Federación de Mujeres de Sucumbíos.

Casa de Acogida María Amor, está ubicada en la ciudad de Cuenca, recibe a mujeres que viven violencia intrafamiliar, se brinda una atención segura y cálida, donde las mujeres, hijas e hijos se sientan acompañados y que conozcan las alternativas que les permitan tomar decisiones e iniciar una vida libre de violencia a través de la atención integral y procesos de formación y capacitación que promueven sus derechos y valores de equidad entre hombres y mujeres.

En Azogues se encuentra la Casa de Acogida Paqarina,  y es administrada por el Municipio, apoya y da asistencia a mujeres víctimas de violencia. María Fernanda Lucero, coordinadora de la Casa de Acogida, indica que se reciben a mujeres víctimas de violencia psicológica, física y hasta sexual. También se brinda atención y capacitación en emprendimientos y/o medios de vida.

En la frontera norte, existe la Casa de Acogida Manos Unidas, que funciona en la ciudad de Tulcán para víctimas de violencia intrafamiliar, violencia sexual y de género, que es administrado por Gobierno Autónomo Descentralizado de Tulcán. La casa cuenta con algunos servicios: trabajo social, psicología, emprendimientos o medios de vida, centro médico familiar y asesoría legal.

En el encuentro participan las representantes, coordinadoras y técnicas de las diferentes Casas de Acogida, entre los temas que revisan y analizan están:

  • Claves para el abordaje de atención en una Casa de Acogida
  • Recursos para la atención a mujeres en situación de violencia
  • Desafíos en la atención a víctimas de violencia
  • Alternativas de atención desde el arte de la palabra, gimnasia bothmer y euritmia.

El evento se realiza del 15 al 17 de marzo en la sede de la Misión Carmelita de la ciudad de Quito y es parte del Proyecto Plenitud de Vida (2022-2017).

¿Qué es el proyecto Plenitud de Vida?

El proyecto consiste en fomentar la seguridad alimentaria, la permanencia en el sistema educativo de los niños, niñas y
adolescentes, fortalecer la Red Nacional de Casas de Acogida y el derecho a una vida libre de violencia, promover medios de vida y/o emprendimientos para las mujeres y sus familias y el fortalecimiento de las organizaciones participantes, para desde un trabajo articulado con perspectivas comunes, incidir en políticas públicas para la protección y restitución de los derechos de las comunidades en situación de vulnerabilidad. El proyecto está en marcha en 13 provincias del Ecuador: Pichincha, Imbabura, Cotopaxi, Carchi, Azuay, Azogues, Guayas, Napo, Esmeraldas, Orellana, Sucumbíos, Santo Domingo de los Tsáchilas y Bolívar.

El proyecto es financiado por Cáritas Austria y las organizaciones ejecutoras en Ecuador son:  La Pastoral Social Cáritas Ecuador en coordinación con las Cáritas Diocesanas de Napo, Esmeraldas y San Jacinto, la Red Nacional de Casas de Acogida, la Fundación María Amor, la Fundación Promoción Humana Diocesana de Guaranda, la Congregación Nuestra Señora de la Caridad del Buen Pastor con sus obras; CENIT en Quito y Casa de Acogida en Cuenca y el Centro  Maqui Mañachi, proponen contribuir al desarrollo humano e integral de niños, niñas, adolescentes, mujeres y sus familias en situación de vulnerabilidad por pobreza extrema, violencia basada en género, en diez provincias del Ecuador:

“Juntas siempre somos más fuertes. Estamos en Red por vidas libres de violencia para TODAS las mujeres TODOS los días”. Red Casas de Acogida

Vivencias, resiliencia y esperanza de vida

Fortalecer la participación de las mujeres en la sociedad civil y en la provincia de Imbabura, para mejorar la seguridad y el bienestar y la calidad de vida de las mujeres en particular las que están en riesgo y las sobrevivientes de la violencia de género, es el objetivo general que persigue la embajada de Canadá con Cáritas Ibarra y Cáritas Ecuador al ejecutar el proyecto en los cantones de: Ibarra, Pimampiro y Otavalo.

Desde que empezó el proyecto, la participación de las mujeres y de los diversos actores locales ha sido primordial para que se conozca sobre los derechos que tienen las mujeres, las vías de derivación de violencia de género, así como los servicios disponibles que existen para acudir en caso de sufrir violencia.

Los talleres son la base primordial para acercarse y conocer que es la violencia basada en género. Las mujeres que han participado de estas capacitaciones conocen sobre aspectos relevantes de género y derechos de la mujer, temas de sensibilización y habilidades de facilitación.

María Medina, es una mujer migrante venezolana que llego a Ecuador y se quedó a vivir en la ciudad de Ibarra, ella comenta que, como persona en situación de movilidad humana, el contenido de los talleres ha sido muy valioso y el tema deja muchos aprendizajes.

Conozcamos su historia, conversamos con María y le planteamos algunas inquietudes, nos transmitió su sentir. ¿Cuál es su experiencia en participar en este proceso de talleres para la violencia de género y la articulación del trabajo entre mujeres ecuatorianas, venezolanas y colombianas en el cantón Ibarra?

“Quiero agradecer a Cáritas Ecuador que nos apoya a nosotros que estamos en movilidad y que está articulada conla embajada de Canadá. El taller nos fortalece en conocimiento respecto a lo que es violencia y que a veces entendemos que violencia es agresión física y en estos talleres hemos tenido conocimiento de que hay muchas formas de violentar a una persona como son: nuestros derechos, nuestra manera de pensar y actuar. Gracias a los talleres que nos dan nos fortalecen como personas y como mujeres.

Nos ayudan a compartir con otras mujeres lo que es su cultura, sus vivencias y entender que no somos las únicas y podemos articularnos con ellas en diferentes aspectos como: sentimientos, conocimientos y dinámicas incluso en obras de teatro para expresar lo que hemos vivido y sentido en cualquier momento de nuestras vidas

Estos talleres nos permiten inculcar a otras personas y grupos de mujeres que no están en estos talleres, para que tengan el conocimiento de cómo defenderse, actuar, responder, a quien llamar y a quien acudir. Esto nos fortalece mucho a nosotras, es como una mano amiga multiplicar ese trabajo con otras mujeres y en lo personal me llena de mucha satisfacción.

Este taller ha sido de enriquecimiento personal y espiritual, me ha ayudado a crecer y abrirme porque yo como persona me cuesta mucho decir que pienso y que siento, aunque soy joven, en el transcurrir de mi vida he sido muy criticada por lo que pienso, me han dicho no expreses no digas, no hagas. Ahora estoy en camino de compartir y liberarme.

¿Como experimentó estos talleres? ¿Cómo se ha plasmado en su vivir diario?

Han sido bastante crudos estos talleres porque en lo personal fue revivir episodios fuertes, como le decía a una compañera colombiana en estos talleres, se removió el fondo del vaso que pensé que era agua limpia, pero el fondo estaba bastante sucio. Al salir de Venezuela fuimos producto de extorsión, vivimos una violencia psicológica muy dura. Pasar por Colombia viví otro tipo de violencia: llegamos a un hogar aparentemente de una familia de acogida, vivimos una xenofobia muy cruda, mis hijos de 8 y 9 años soportarontrabajos físicos fuerte, los explotaron.

Con estos talleres he vuelto a la vida real y entendí que hemos soportado todo tipo de violencia. Con la experiencia de estos talleres ahora estoy preparada para ayudar a otra persona a donde tiene que acudir donde la pueden proteger, respaldar para que no les ocurra a otras personas, como me paso a .

Para la realización de los talleres ha sido importante también tomar en cuenta a los diferentes actores locales de cada unos de los cantones donde se desarrollan las capacitaciones. Para el presidente de la Junta Parroquial de Ambuqui, Juan Fernando García Delgado, la presencia de Cáritas en el cantón es importante, los talleres son una oportunidad para conocer los diferentes tipos de violencia, “si eso se los hubiese hecho antes, otra sería la realidad en la comunidad. Me encanta este tipo de talleres y sobre todo trabajar con la población migrante y local, vamos apoyar estos talleres ciento por ciento”.

Las diversas formas de maltrato que sufren muchas mujeres son una cobardía y una degradación para los hombres y para toda la humanidad. No podemos mirar hacia otro lado. Las mujeres víctimas de violencia deben ser protegidas por la sociedad”, Papa Francisco.