La herencia viva de San Francisco de Asís
“En el nombre de san Francisco, os digo: no tengo oro, ni plata que daros, sino algo mucho más precioso, el Evangelio de Jesús. ¡Id con valentía! Sed testigos de la fe con vuestra vida: llevad a Cristo a vuestras casas, anunciadlo entre vuestros amigos, acogedlo y servidlo en los pobres”. Aunque estas palabras del Papa Francisco están dirigidas a los jóvenes reunidos en Umbría, tienen validez y resonancia para todas y todos los cristianos del mundo. La espiritualidad de San Francisco hace parte sustancial de los orígenes de la Iglesia, y Francisco vuelve a estos orígenes con entusiasmo: no en vano nuestro Papa tomó el nombre del santo de Asís.










